Viejos Komodines + Cith + Jaque Al Rey @ Marquee | 13.10.17

Jugaron su mejor carta

Ante una sala repleta de seguidores, los Viejos Komodines le dieron vida a la pesada y calurosa noche de viernes. En el marco de la “Gira Intermitente 2017”, iniciada a mediados del año, el cuarteto arribó al escenario del Marquee para dar una muestra de variedad con sus canciones que mezclan rock con distintos géneros musicales y variaciones de sonido. La noche la abrieron Jaque Al Rey y Cith (Córdoba).

Con una carrera recorrida ya bastante interesante, y la novedad de un nuevo disco en el horizonte, Viejos Komodines dio otro paso más en la gira que inició a mediados de julio, y que abarcó distintos lugares de la Capital Federal, más algunas incursiones por las distintas zonas del conurbano bonaerense. Con motivo de seguir dándole rodaje a la denominada “Gira Intermitente 2017”, el cuarteto liderado por Javier López Arranz aterrizó en Scalabrini Ortiz 670, para dar su última fecha en Capital en lo que va del año, antes de su viaje a Córdoba, el 4 de noviembre, y su pasada por Casanova, el 25 del mismo mes, en lo que serían las últimas fechas anunciadas por la banda en su fanpage oficial.

Pasadas las diez de la noche, y con los primeros asistentes ya dentro del recinto, Jaque Al Rey saltó al escenario para dar inicio a la jornada rockera. Oriundos de Zona Oeste, el cuarteto desplegó algunas pinceladas de rock clásico, que sumadas a la melodiosa voz de Brian Yegros, y a las múltiples variaciones musicales de las bases comandadas desde el fondo por el zurdo Emanuel Lemma, dieron una combinación prolija y agradable de escuchar. Presentando “Mar De Sal”, su primer y único material hasta el momento, los Jaque Al Rey deleitaron al puñado de seguidores que acompañó desde el lejano Oeste, y provocó el respetuoso aplauso también de los demás presentes. Tras poco más de media hora de show, la banda cerró su participación con una reversión bien rockera de “Motivos”, tema original de Abel Pintos, y con una gran fusión de rock clásico con reggae y punk, que fue una combinación digna de aplauso y felicitación por parte del público que ya empezaba a copar la sala de Marquee.

Con el acento clavado en cada palabra, los cordobeses de Cith tomaron su lugar en el escenario a 15 minutos pasados de las once de la noche. Con la chance de volver a presentarse en Buenos Aires, este cuarteto de rock industrial mostró sus armas con sus temas plagados de efectos de sonido en las guitarras y los aportes electrónicos de su vocalista Gustavo Fernández, encargado de las programaciones, y también de una segunda guitarra. Con el acompañamiento de sus seguidores con las palmas y los cantos, en canciones como “Seguir” y “Falsa Limerencia”, los Cith repasaron gran parte del repertorio de “Eterna”, su primer disco, el cual ya tiene fecha pactada de despedida pensando en el nuevo material (4/11 en Córdoba). Para darle un toque especial a la noche, Gustavo expresó que iban a hacer un “pequeño homenaje para un ídolo…”,  y con esta presentación le dio lugar a una poderosa interpretación propia de “Breaking The Habit”, de Linkin Park, y la referencia inicial no fue más que un gesto de respeto hacia el recientemente fallecido ex líder de la banda, Chester Bennington. Agradeciendo la invitación a la banda principal y prometiendo devolución de fecha en Córdoba, los Cith dejaron el escenario, con la sensación de haber vuelto a sacudir las cabezas de los rockeros porteños, y con intenciones de seguir creciendo aún más de lo que ya lo han hecho en el corto plazo.

Ya con los fanáticos colmando a pleno las instalaciones de Marquee, Viejos Komodines subió al escenario envuelto en gritos y aplausos para dar por iniciada su presentación. Con la intención de repasar todo su repertorio, o al menos la mayoría del mismo, la historia inició con “Samba”, una canción de su último disco: “Un Puto Cuento De Hadas” (2015). Con energía y dinámica, rápidamente subió al escenario un trío de vientos invitado (trombón, saxo y trompeta), que acompañaron las acciones durante la interpretación de “Sansón” (“Tempestad” – 2008).

Dirigiéndose hacia su gente, el vocalista y guitarrista Javier López Arranz destacó el hecho de haber preferido valorar la calidad de la gente que los sigue, en lugar de la cantidad. El público agradecido retribuyó el cariño con aplausos, y ese feedback tan marcado en cada momento continuó de la mano de “De Las Cavernas Huecas”, donde las palmas se robaron la escena, y acompañaron durante toda la ejecución.

Pasados algunos temas más, los Viejos Komodines presentaron a un invitado para tocar “Solicitud De Amistad”. Fernando “Fofer” Martín, ex bajista y fundador de la banda, tomó su lugar en el escenario con una guitarra acústica, para ejecutar con sus antiguos compañeros una muy bonita canción con aires de balada rockera, cuya versión de estudio cuenta con la participación especial de Walter Piancioli, cantante de Los Tipitos. Sin bajarse del escenario, el invitado de honor también se dio el lujo de quedarse para tocar “Placard”.

Máximo momento de agite se vivió durante “Juguemos En El Bosque”, tema que abre el último disco de la banda a pura fuerza, y con algunos tramos donde se perciben algunos atisbos de rap durante los estribillos. Cabe destacar que otra de las invitadas de lujo que tuvo esta canción en el material de estudio fue la cantante y guitarrista de Eruca Sativa, Lula Bertoldi. Sin parar de saltar, los seguidores “transpiraron la camiseta” y cantaron sin parar la canción de turno.

Pasaron “Desaparecer” y “Aturdido”, para dar paso después a “Cherita”, una mezcla bien lograda de chacarera y rock, que cuenta una historia que rinde culto a la amistad. La calma arribó después de la mano de “Un Millón De Agujeros” y “Cambia”, para bajar un poco las temperaturas que se encontraban bastante altas, promediando la medianoche.

Pero, yendo contra las leyes de la física, cuando el ambiente estaba bajando, los Viejos Komodines se encargaron de que vuelva a subir en el final. Primero, con la interpretación de “Espejito, Espejito”, track con el videoclip más reciente de la banda en la actualidad, y que forma parte del nuevo material de VK que está próximo a finalizarse. Enseguida, al grito de “ahora se tiene que pudrir todo”, dicho y hecho, la velada tomó su máximo pico de descontrol ante la ejecución de “Faquiu”, otro de los temas que formarán parte de lo nuevo de la banda.

La despedida fue bien “retro”, volviendo a las fuentes con un clásico del conjunto del año 2008, y perteneciente a su disco “Tempestad”. El cierre a cargo de “Luna”, fue el indicado para que el público se despida contento y satisfecho de sus músicos, en una noche donde el cariño y la buena onda no paró de fluir en ningún momento.

Se vienen nuevas metas para Viejos Komodines. Las últimas dos paradas de la “Gira Intermitente 2017”, con sedes en Córdoba e Isidro Casanova, son sólo el comienzo del camino hacia la salida del nuevo disco. La expectativa de los seguidores será mayúscula, esperando sin duda, con qué carta saldrá a jugar la banda, la próxima mano.

 

Crónica: Alejandro Jerez
Fotos: Javier Abbas

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