“Vicious” de Halestorm – Reseña

This is survival of the sickest.

Foto por: Jimmy Fontaine

Ya sea por el impresionante rango vocal de su cantante Lzzy Hale, el increíble tempo que mantiene Arejay Hale -hermano menor de Lzzy- en batería, el sonido tan afinado y a la vez distorsionado de Joe Hottinger en sus guitarras, o las maravillosas bases en bajo y sintetizadores de Josh Smith; o quizás sea la mezcla de todos estos elementos, sumado a sus letras tan profundas y reales, es lo que hace que Halestorm se haya convertido en los últimos años, en una de las bandas de hard rock más conocidas a nivel mundial.

La historia de la banda comienza en 2009 con su homónimo.  Allí, conocimos una banda de adolescentes, que ya nos sorprendían con riffs pegadizos y una Lzzy atrevida. En vivo, comenzaban a mostrar un espectáculo único con bajo presupuesto. En 2012 salía “The Strange Case Of.., el cual contenía el tema que los hizo ganar su primer Grammy, Love Bites (So Do I), luego en 2015 lanzaban Into The Wild Life. Con éste último nos encontramos con un cambio casi rotundo en su sonido. Algunas bases más bluseras, casi country se podría decir, aunque, manteniendo sus riffs pesados y dinámicos en temas como “The Reckoning” y “Mayhem”, respectivamente.

Tal vez por la presión de los ¿fans?, o un deseo propio de la banda, debido a estos pequeños cambios en su sonido es que, quizás, decidieron volver a sus raíces. Y es por eso, que en su último trabajo discográfico, titulado Vicious, vemos un Halestorm completamente transformado. En esta ocasión, la banda se reunió con el productor Nick Raskulinecz, quien  ya ha trabajado con Alice In Chains, Evanescence, Foo Fighters, entre otros.

El disco comienza con su primer single, Black Vultures, un clásico hard rock, donde Hale se podría casi asemejar  a uno de los dragones de Daenerys -personaje de Game of Thrones-, lanzando fuego por su boca e incendiado todo a su paso. Siguiendo nuestro viaje por este álbum, pasamos por Skulls, el cual lo podría considerar casi un tema socio-político, en el cual se puede apreciar un bajo pesado y tremendamente rítmico.

Luego continuamos con Uncomfortable, su segundo single, donde nos cuentan sobre el poco pudor que tienen a la hora de hablar sobre temas como la sexualidad, tratando de romper con las normativas. Este tal vez sea uno de los pilares más fuertes del disco, con riffs agresivos, una secuencia veloz en el canto de Lzzy, y una letra que nos invita a luchar contra el patriarcado.Además de esta última canción, los temas con tratativas sexuales abundan no sólo en Vicious, sino en toda su discografía; con canciones como BuzzConflicted, Painkiller y Do Not Disturb, en  la cual nos cuenta sobre una experiencia que tuvo Lzzy en Países Bajos con unx fan y su novia.

En White Dress, despegamos la imagen de la mujer y la percepción de que la misma está entablada a seguir un modelo impuesto por la sociedad; es una canción feminista y rompe estereotipos, si tengo que resumirla en pocas palabras.

Pero también tenemos las baladas, y entre ellas podemos nombrar a Heart of Novocain, un acústico en el que la poderosa y rasposa voz de Lzzy nos desgarra el alma y nos penetra en la piel. Killing Ourselves To Live podría representar tranquilamente una balada casi ochentosa, con una melodía hermosa y una letra que habla sobre romper la rutina del día a día. Cerrando este álbum encontramos The Silence, otro acústico que nos lleva en un viaje temporal, en lo que podría bien ser el diario personal de Hale.

Sin dudas, vemos un notable crecimiento en esta banda, que no deja de sorprendernos disco tras disco. Solo nos queda disfrutar de este tesoro unos años y esperar a ver qué nos deparará el futuro con estos chicos de Pennsylvania.

Por: Flor Martínez Misericordia

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