Trance Insomnio @ Uniclub | 20.10.17

Foto: Matías Agüero

¿Vieron que hay bandas que uno conoce por verlas en la calle? Me refiero a su nombre en las paredes, claro, sino sería medio stalker/sociópata el asunto. Bueno, Trance Insomnio para mí era una de ellas.

Pero desde el pasado viernes 20 de octubre la asocio a otra cosa. La asocio a un cantito de sus fans, que con tono convencido, prometía: “Escúchenlo, escúchenlo, escúchenlo, la nueva banda del rock and roll es Trance Insomnio, la puta que lo parió“. De dos palabras en una pared a 18 entonadas a los gritos por un Uniclub estallado. Imposible que ese canto no convenza.

“Era una noche de viernes primaveral y los pájaros anunciaban el comienzo de…”. ¡Era el Abasto! Yo no me puedo poner poética con el Abasto. Todo es gris y hay policías por doquier, pero sí, el clima estaba cálido y el Uniclub repleto. La gente hacía fila en la puerta y las entradas para el show se habían agotado. Lo aplastada que estuve la mayor parte del recital da prueba de ello. “Una banda que tiene un solo disco logró esto“, dije en voz alta. “Tienen que ser buenos músicos“. Y mi premonición se cumplió. Lástima que no había nadie para atestiguarlo, porque claro, nadie te quiere acompañar al Abasto.

Alrededor de las 10 de la noche, las luces violetas y azules que nos acompañaron en la espera se apagaron, el telón se abrió y ahí estaban ellos tres. La promesa hecha carne. Ariel Colla (voz y guitarra) situado a la izquierda, en el medio Emiliano Giménez (batería) y a la derecha, Gabriel Vilches (bajo). Básicamente la alineación estándar de un power trío.

Empezaron sin ningún preámbulo con “Karma”, el tercer tema de su disco “Circo”. Al finalizarlo, saludaron cordialmente a la gente y tocaron “Pasos En Falso”. Previo al tercer tema “Sirena”, se dieron tiempo para agradecerle al público presente, que para mi sorpresa, no sólo cantó todos los temas, sino que también los alentaban con sus cantitos propios: “Olé, olé, olé, Trance, Trance…

Entre palmas llegaron los temas “Hundido” y “Veinte”, todos de su único disco. Luego invitaron al escenario a Julián Baglietto de Huevo y juntos realizaron “Yo Quiero Ver Un Tren”, tema de (citando a Ariel) “un pilar muy grandote de nuestro rock: el amado Luis Alberto“. Uno de los mejores momentos de la noche.

Después del hermoso trance Spinettoso, tocaron “Aire” y un tema inédito cuyo nombre desconozco pero que adelantaron, estará en su próximo disco. Todos ovacionamos esa nueva canción y nos dimos una idea de lo bueno que va a estar ese álbum.

Con un preludio sobre la aceptación, tocaron “22 22” y luego “El Canto De Los Que Callan”, tema compuesto por el baterista. Al terminar, sonaron acordes de “En La Ciudad De La Furia” y Luciana Segovia de Cirse subió al escenario para homenajear juntos a Cerati. En este momento el público estaba embravecido y más que un circo, era una fiesta. Previo a tomar un receso, tocaron “Ojos Sin Sed” y se retiraron del escenario. En este recreo todos nos desquitamos y coreamos cantitos, mientras esperábamos a los artistas.

Al volver al escenario sonó “Lado Gris”, para luego cerrar el show con “Carrera En Pompeya” y un sentido y cálido agradecimiento a todos los involucrados en este proyecto y en especial al público, quienes se notó que creen y quieren devotamente a esta banda.

Cerca de las 12 se cerraron los telones. El Uniclub volvió a ser gris, sin luces de colores ni fiesta que lo sature. Pero yo había descubierto algo: una banda con un buen sonido y mucha técnica, muy lindas letras, solos excelentes propiciados por músicos de primera y un público que se entrega dichoso a este trance.

Crónica: Agostina Demark

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