Todo Aparenta Normal @ Niceto Club | 20.05.18

¿De qué planeta vinieron?

Con un show superlativo y sin precedentes, Todo Aparenta Normal volvió a demostrar por qué dejó hace rato de ser una promesa y es una realidad bien concreta dentro del plano musical nacional. Mechando temas de su último material: “En el desaprender”, junto con canciones de sus primeros trabajos, sumado a invitados y una puesta en escena descomunal, los oriundos de Don Torcuato dejaron el escenario en llamas ante un público enardecido que cantó y saltó de principio a fin.

Es difícil medir el tiempo madurativo de una banda. Es decir, ¿cómo definir que una banda deja de ser “aquel conjunto que promete, que tiene todo para triunfar”, para transformarse en un proyecto real, con bases bien firmes y una puesta novedosa y contundente para la visión y el oído del ojo humano? Nadie lo sabe. Pero, si algo es bien sabido, es que Todo Aparenta Normal ya cruzó esa barrera hace largo rato. Es que la banda que conforman los hermanos Nicolás (Voz y guitarra) y Juan Pablo Alfieri (Batería y samplers), junto con Alexis Koleff (Bajo) y Luca Barzán (Guitarra), lleva varios años acaparando la atención de un gran número de seguidores y medios a lo largo de su corta carrera. Y es que, cumpliendo 9 años de trayectoria hace pocos meses, la banda originaria de Don Torcuato cuenta con un prontuario de haber tocado en festivales importantes de la magnitud de Cosquín Rock, Personal Fest y el Rock en Baradero entre otros, de haber realizado un par de giras por Francia y España, y también cuentan con el placer de haber sido nominados a Mejor Album Nuevo de Rock, por su segundo disco: “Hijos del Mundo” (2013), en los Premios Gardel.

Con todos éstos pergaminos sobre la espalda, la nueva misión de los Todo Aparenta era llenar Niceto Club un domingo frío de otoño. La cita arrancó temprano, alrededor de las 20:15, con varios fanáticos agolpándose en la puerta del lugar para entrar temprano y hacerse un lugar en la pista. Los “tempraneros” tuvieron la suerte de poder contemplar la actuación de An Espil y Los Alguiens. La solista, oriunda de Pilar, encabezó la jornada y dio inicio a su actuación con “Esto que me pasa” y “Aquel viejo deseo”, dos temas de “Mentiras” (EP 2017), su último trabajo. Con la dulce voz de Ana, combinada con la contundencia y la versatilidad de la banda, el show divagó por distintos ambientes emocionales entre tema y tema. Tras presentar a sus músicos (Tomás Maggiora en guitarra y coros, Carolina Flores en bajo y Agustín Piva en batería), la cantante afinó su guitarra y prosiguió la historia con “Apego”, canción con una incesante base al estilo marcha como punto de partida. Para sellar su participación en la fecha, y tras los agradecimientos de turno a la banda principal del show, An Espil y los Alguiens se despidieron con “Mansplaining” y “Mentiras”, éste último primer corte de su más reciente material. 

Pasados unos minutos de las 21:00 hs, el telón volvió a abrirse en este caso para recibir a Sevelhumano. La banda de Luján que integran Juan (Voz) y José Ambiela (Batería), junto con Matías Tregoning (Guitarra) y Emanuel Granatti (Bajo), emergió de la oscuridad, y solo se escuchó la voz de su cantante vociferar lentamente: ” Y finalmente llegaron al lugar al que toda una vida habían ansiado llegar…”. El resto del grupo se acopló a la frase siguiente y dieron por iniciado así “Espejismo Negro”, primer tema de su último disco: “Pictónico” (2017). De hecho a lo largo de su show, éste cuarteto de rock se dedicó a dar a conocer su nuevo material, por lo que, en conclusión, la mayoría de los temas fueron de su más reciente trabajo.  Con mucha fuerza, y aporte de técnica y personalidad, los Sevelhumano calentaron la pista de inmediato. Tregoning aprovechó para lucirse con algunos solos, como en “Mundo Atávico”, mientras alguna influencia de bandas nacionales como Divididos se hizo presente en “Modo Mostrón”, debido a los registros vocales de Juan y la base pesada y bien clásica del rock nacional de fondo. Para el final, el grupo le regaló a sus seguidores la interpretación de “TEA”, uno de los denominados temas “viejitos”, perteneciente a “La era de las máquinas” (2013), su primer disco.

Consumado el show de los Sevelhumano, el marco de gente que había presente en el recinto de Niceto ya era impresionante, más teniendo en cuenta de que no era Viernes, ni Sábado, sino Domingo. Los seguidores de Todo Aparenta Normal se apiñaban entre si buscando las mejores ubicaciones mientras que el humo invadía la escena, junto con el aroma a sahumerio que algunos presentes sostenían en sus manos.

Tras varios minutos de espera, mientras las palmas y silbidos de la gente eran cada vez más incesantes, se abrió por fin el telón y el cuarteto salió a escena. Los primeros acordes de “Aquelarre” comenzaron a sonar acompañados con el suave canto de Nicolás Alfieri. Con su hermano Juan Pablo acompañando en el dúo de guitarras acústicas, el vocalista elevó la voz para el estribillo cargado de emoción, para concluir la canción, recitando casi en un susurro: “Aquelarre, puente viejo. Si te he visto no me acuerdo…”. Los primeros aplausos efusivos ý emocionados de la gente, le dieron continuidad al show.  “Jinete”, primer corte y videoclip del último disco, fue la canción elegida para seguir con la presentación, sonando con una esencia especial, mezcla de balada y “rock canción”, y con una melodía pegadiza, de esas que se le pegan a la gente cuando se escucha una canción por primera vez en la radio o en la televisión.

“Nico” se dio un parate para saludar por primera vez a la gente: “¡Buenas noches!”, gritó el frontman, y sin mediar más palabras, la historia siguió. La misticidad de Todo Aparenta comenzó a sentirse mas fuerte cuando sonó “Nunca”, tema del segundo disco de la banda (“Hijos del Mundo, 2013). La ruptura estructural de la canción es el condimento ideal para que un conjunto suene diferente a otro antes escuchado y a eso apuesta permanentemente Todo Aparenta Normal. Las bases discontinuas y contundentes, dirigidas por Juan Pablo y “Ale” Koleff, combinan a la perfección con la destreza y los solos de Barzán en el tema antes nombrado.

Los sonidos que suenan a una especie de marcha que componen “Romper un misterio”, suben de intensidad de un momento a otro con la llegada de los estribillos, sumados a la explosión del instrumental final con los platillos de la batería reventando contra los palos manejados por Juan Pablo. El mini set siguiente, compuesto por “Al oscuro” y “Al intentar destruir”, cuentan con la colaboración en guitarra de Lucas Dellacroix, guitarrista de la banda Parteplaneta, hoy disuelta. El violero invitado también participa de “Traful”, una de las tantas canciones gestadas en el viaje de la banda a dicha ciudad de Neuquén, con el objetivo de armar los temas del nuevo disco. Las palmas, y las voces de “Nico” y la gente transformándose en una sola, son sin duda la imagen de la unión y el amor entre la banda y el público.

“Vamos con una viejita”, anunció Nicolás, para algarabía de los presentes. Las guitarras inician a un ritmo frenético dándole la bienvenida a “Disfraz”, uno de los cortes del primer disco (“Diferente”, 2011) y, a su vez, un tema con mucha intensidad y fuerza, plagado de arreglos y cortes demenciales. El final de esta canción acopló con “Detener el tiempo”, como para no dar respiro y seguir dándole a la jornada ese aroma intenso a fiesta que ya se respiraba a hace rato.

Los temas se sucedieron unos a otros, los músicos tocaron y tocaron sin parar. Pasaron “Sobre la cicatriz” y “Como un faro” casi como en una exhalación de júbilo y energía, y así, llegó otro momento intenso en la noche. Con una gran ovación, Baltasar Comotto (Guitarrista de Los fundamentalistas del Aire acondicionado, ex Andrés Calamaro, Luis Alberto Spinetta, entre otros) ingresó al escenario y recibió una guitarra. Así, la banda dio rienda suelta a “Las Manos”, un tema lleno de punteos que arranca con la suavidad de la voz de Nicolás como epicentro y termina explotando tras un silencio misterioso. Le siguieron “Buenos Aires” y uno de los clásicos de la gente: “Porno Rock”, una frenética danza marcada por el andar cancino y pesado de la batería y el machaque incesante de las guitarras. El aporte en los solos de Comotto fue la frutilla del postre para un tema intenso y muy pegadizo.

Despidiendo al invitado con aplausos, la historia bajó un cambio con las tristes melodías de “Místico”, y volvió a elevarse cuando Luciano Villacé de Bigger subió al escenario para cantar “Canción del desaprendiz” a dúo con “Nico”. Si la canción original ya contaba con una potencia y un ritmo endiablado, la presencia del “Negro” duplicó la fórmula sin dudas, sin mencionar el agite del público que ya alcanzó niveles estratosféricos.

Con el final a la vuelta de la esquina, la intensidad psicodélica y misteriosa de “Calendario” dominó la escena. “Gracias a todos loco…” agradeció emocionado el Alfieri cantante al finalizar la canción. Y con esas sinceras y breves palabras dio pie al cierre de la jornada con los dos clásicos más pedidos por la gente: “Agazapado” (Primer corte de “Hijos del Mundo) y “La dicha de los cobardes” (8vo track de “En el desaprender”). A la interpretación excelsa de la banda, se le sumó un festival de luces alrededor del escenario que ya había sido desplegado de forma impecable a lo largo del show, y un gran pogo final por parte del público.

La inmensa ovación para banda e invitados fue solamente sosegada antes las palabras de agradecimiento que volvían a salir de la boca de “Nico”: “Es muy fuerte ésto para nosotros” expresó el cantante. Con ésta emoción intensa a flor de piel, Todo Aparenta Normal dejó el escenario de Niceto envueltos en cariño en forma de aplausos y gritos.

Pisando fuerte, cada vez más que nunca, los de Don Torcuato seguirán adelante mostrando su último disco. La gran duda de todos y todas es: ¿será la próxima fecha en nuestro planeta? ¿O volverán a la galaxia de donde vinieron a tocar sus más recientes canciones con el disco en mano? Porque está claro que ésta gente demuestra con sus música y su personalidad en escena que de terrestres tienen bastante poco.

Crónica: Alejandro Jerez
Fotos: Jesica Cabrera

Comentarios