Sick Porky + Bigger + Sygma + I.D @ Teatro Vorterix | 18.02.17

Divide y reinarás:
I.D, Sygma, Bigger y Sick Porky en el Teatro Vorterix

Cuando las bandas de la escena emergente se organizan para congregarse en eventos como el que tuvo lugar el sábado pasado en el teatro más importante de Colegiales, ocurren cosas extraordinarias. Una de las más destacables es que el nivel de concurrencia fue muy elevado desde temprano y se mantuvo así durante los shows de las cuatro bandas, habiendo un leve recambio de público entre cada una de ellas.

A las 19hs se dieron puertas, instantes luego y sin dar mucho margen horario, la primera de las bandas dio inicio a su show para ir ambientando la sala. Intérprete Desconocido es un cuarteto de rock compuesto por Miguel Jáuregui en guitarra, Leandro Damiani en voz y guitarra rítmica, Nicolás Jáuregui en bajo y Federico Azcarate en batería. El sonido del mismo va por el camino de bandas como The Strokes, aunque es notorio que la personalidad de I.D. está nutrida por varios estilos y géneros.

En casi cincuenta minutos lograron transmitir a los espectadores su esencia, realizando una performance al nivel de la ocasión. El público se mantuvo constantemente conectado con el show debido a lo hipnótico de la energía que emanaban. El cuarteto supo cautivar a aquellos que se dieron el gusto de ingresar al establecimientos desde temprano.

Ya con el escenario en caliente, Sygma se encargó de añadir la cuota de oscuridad que necesitaba la noche. “¡Muchas gracias! ¡Qué lindo verlos acá! Los que están atrás, ¡vénganse! Somos Sygma.” Caen pesados y enérgicos como meteoritos sobre el escenario, ejecutando una introducción meramente instrumental.

A partir del formato de power trío, la agrupación aboga como género el rock progresivo. La banda está formada por Alan Mezger en voz y bajo, Alexis Mezger en batería y Octavio Benzaquen en guitarra. Su sonido y su estilo hace que una de las influencias más fácilmente reconocibles sea Carajo. “Doble Filo” pone turbio el aire, y entre tonos de azul marino la audiencia aplaude como hipnotizada siguiendo el ritmo de la batería de Alexis.

“Qué increíble es estar acá.” Hartos de agradecer y derrochar humildad, Alan presentó a un invitado, Luciano Villacé de Bigger, quien tomó el micrófono y bajo un despliegue de luces excepcional, se dispuso a acompañar al trío en la ejecución de un cover, ni más ni menos que “Plan B” de Massacre. Este reunió a todas las voces del salón para que, en armonía, se sumaran como una sola a los músicos durante toda la canción.

Más tarde fue el turno de “Reflejo”, para el cual la sala cayó en penumbras y el escenario fue bañado por las luces de un rojo sanguinario. Este single salió hace unos días con un video planteado en forma de live session en el cual participa como invitada en voz Lula Bertoldi, el mismo es un adelanto del nuevo EP que se trae la banda y que será lanzado a la brevedad.

El cierre del show explotó con “Tierra de Nadie”. La puesta en escena fue nutrida por una recopilación de imágenes y videos de movilizaciones, noticieros y represión policiaca, buscando mostrar la desidia y la impunidad de los políticos y el Estado frente a los problemas que surgen en la sociedad. Entre los espectadores se gestó la ira, que se detonó en forma de pogo durante el estribillo de la canción.

Sygma trae consigo un mensaje furioso, el cual está plasmado en sus canciones y logra sacudir la perspectiva de los espectadores. Es una banda prometedora a la que será mejor no perderle el rastro.

Faltando diez minutos para las 21hs, el telón volvió a abrirse dejando ver un escenario expectante y envuelto en tinieblas. Instantes luego Luciano Villacé, el frontman de Bigger, apareció en escena cantando solo la primera parte de “Del Más Allá”, mientras seguía una pista que sonaba de fondo. Las luces del teatro iban y venían, hasta que en el break de la canción subió el resto de la banda junto a él y estallarón su primer pogo.

La puesta en escena que eligió la banda fue realmente interesante, fue notorio que estuvo especialmente preparada para este show. Las visuales en pantalla variaron constantemente, desde la proyección del logo de la banda hasta dibujos animados un tanto vintage o una puesta de sol, también se hicieron proyecciones dinámicas de formas abstractas y figuras geométricas, e incluso hubo un instante donde la pantalla permaneció en negro. Todas y cada una de ellas fueron ambientadas con juegos de luces acordes a cada situación, realizando un impacto visual que acompañó positivamente al show en su totalidad.

En la lista de temas no faltaron los clásicos, eran imperativas canciones como “Humano”, “El Ser Extraño” o “Tan Lejanos”. Pero a su vez, Bigger desempolvó algunas canciones que habían caído en el olvido, es el caso de “Juntos”, “Cristal” y “A través del aire”, las cuales trajeron un aire nostálgico al ambiente pero que su público resultó complacido de escuchar.

“Mi Devolución” y “Fuegos Cruzados” acarrearon los pogos más enérgicos de la noche en su totalidad. En esta última canción, la banda se dio el gusto de invitar a Hernán Rupolo de Octafonic a participar aportando su talento en la guitarra.

Finalmente, dieron por concluida su performance con “De Sol a Sol”, canción que suele tener otro lugar en el setlist, pero que esta vez pareció muy oportuna para poner fin al show. Y así, entre tótems y pogo, la primera banda principal se despidió, dando lugar a la última.

El cierre de la jornada estaba a cargo de Sick Porky, un sexteto de rock de diez años de edad oriundo de la ciudad de Buenos Aires. Una de las características principales y más notoria de la banda es el hecho de que cuentan con tres guitarras, ejercidas por Jeremías Stutz, el “Tata” Martinez, y Leandro Mousseaud. Este trío de cuerdas permite una mayor variedad de recursos sonoros y una solidez que no da lugar a agujeros o baches en el sonido de la banda.

Pero para que este trío distorsionado pueda funcionar de manera tan compacta, las bases no pueden fallar, y de eso se encarga Manuel Sibona en batería, de brindar el sostén perfecto. Así mismo, Leandro Spatola mueve con habilidad sus dedos a través del mástil del bajo, desentramando líneas armónicas que saben complementarse con el bombo. Mientras tanto Carlos Villafañe, el frontman de esta agrupación, canta con devoción y sentimiento cada una de las notas que sale despedida de su garganta.

Sick Porky desarrolló un show conciso, el cual repasó canciones de toda su discografía. Atravesó con su esencia a la audiencia y mostró sus influencias más fuertes,  Black Sabbath y QUOTSA. La escenografía tuvo un lugar crucial, tanto las luces como las proyecciones en pantalla acompañaron al desarrollo armonioso de la presentación. Lograron conquistar el escenario y a al público, así como también la noche.

El paso de las cuatro bandas por un lugar tan especial y de renombre como el Teatro Vorterix fue un detonante en la carrera de las mismas, así como también lo fue para la cabeza de quienes son seguidores del rock emergente. Al final del día, todos comprendieron que festejar los logros en conjunto siempre es mejor.

 

Crónica: Maite Córdova
Fotos: Javier Abbas

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