Pedro Aznar @ Teatro Ópera | 29.09.17

En el marco de la gira “Resonancia: 35 años”, el músico repasó toda su discografía y presentó dos temas inéditos en el Teatro Ópera.

Por fuera del Ópera se hallaba el caótico tráfico al cual la mayoría de los porteños están acostumbrados. Por dentro, la ansiedad de poder disfrutar a un artista con gran trayectoria en el rock nacional como lo es Pedro Aznar. En esta ocasión, el músico quiso celebrar su propia música; dejar de lado aquellos años dorados junto a Serú Girán, y a sus bandas adolescentes como Madre Atómica y Alas, para darle preponderancia a su carrera solista.

A las 21:10, los telones del Ópera se desplazaron para mostrar a los cuatro músicos que acompañan al ex bajista de Serú Giran. Segundos después, el músico apareció sobre el escenario llevando consigo una guitarra para dar inicio a “Conduciendo Una Locomotora” y luego, “Septiembre” de Iván Lins –ambos meramente instrumentales-.  Con estos dos títulos pertenecientes al álbum debut de Aznar, se dio inicio a lo que fue una noche de celebración por la resonancia de 35 años. “La Resonancia se proyecta desde un lugar, pero encuentra un eco que resuena desde su propia manera. No es sólo vibrar juntos, sino hacerlo juntos”, esbozó el músico con orgullo frente a un Teatro Ópera colmado de gente. Para continuar, con pantalla compuesta por numerosos rostros y la leyenda “Nunca más”, se dio inicio a “Al Dolor De Mi Gente”.

Desde el comienzo se notó a Aznar cómodo y suelto, como si estuviera interpretando sus temas desde el living de su casa. El público, por su parte, lo acompañó con su canto y sus palmas desde sus asientos. Éste estaba compuesto por personas de diversas edades; desde aquellos que han podido disfrutar de su época con Serú Giran, hasta las nuevas generaciones.

El show continuó con “Si No Oigo A Mi Corazón”, “Amor De Juventud” y “Caja De Música”. Al llegar “A Primera Vista”, del álbum “Cuerpo Y Alma” (1998), los asistentes brindaron sus voces para que Aznar se hiciera a un lado de su micrófono y disfrute de su público. Dejando su bajo, Pedro se sentó frente a un teclado para interpretar “Parte De Volar” y “Dicen Que Dicen”. Después de un breve intervalo, el compositor regresó al escenario con una docerola (guitarra de 12 cuerdas) para dar vida a “Oración”.

A pesar de que el virtuosismo de Aznar ya es reconocido por todos, el músico logró deleitar y sorprender a los presentes con sus canciones. Desde ese sonido de bajo característico, con ciertos aires a Jaco Pastorius, hasta con su voz dulce y armoniosa que estremecía a más de uno en el teatro. Una de esas sorpresas que conmovieron a muchos, fue “Quedándote O Yéndote”, de Luis Alberto Spinetta.

“Resonancia” forma parte de los 35 años de trayectoria de Pedro Aznar como solista. Este recorrido estuvo compuesto casi cronológicamente por temas que identifican su pasado y que le dan sentido a su presente. Por ello, esa noche anunció que lanzará un box con sus 18 discos, un libro con las historias de sus canciones y fotografías inéditas. Sin embargo, el músico no se estanca en su historia y para seguir escribiéndola, estrenó dos canciones nuevas que formarán parte de un futuro EP para dar un supuesto cierre a la velada.

Ante la insistencia del teatro por más canciones, el músico regresó al escenario y expresó: “¿Quieren cantar?”. Uno de los primeros regalos fue “Ya No Hay Forma De Pedir Perdón”. Para expresar la gratificación por su vuelta, su público brindó sus voces a más no poder y cerraron el tema con una gran ovación. Luego, prosiguieron “Rencor”, “Quebrado”, “Última Pieza” y “Cuando El Amor” para dar un cierre definitivo y emocionante a este viaje por la resonancia causada por Pedro Aznar y sus canciones.

Crónica: Belén Rossi
Fotos: Matías Renna

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