Maximus Festival @ Tecnópolis | 06.05.17

Siempre que nubló salió el sol

El reloj marcaba un horario entre las 12/12.30 cuando nuestro humilde enviado llegó tras una no tan infructuosa travesía al predio de Tecnópolis situado en el partido de San Martín. Si bien se observaba claramente la presencia del avión de Aerolíneas Argentinas y, a la distancia, un bello dinosaurio de gran altura y cuello largo -el titanosaurio-, la experiencia didáctica parecía dirigirse hacia otro curso: tachas, ropas negras, maquillaje, estampas donde asomaban Linkin Park, Slayer y el motivo de nuestra visita al predio, el Maximus Festival.

Debido a la demora en la llegada de una de las bandas, se atrasó el horario de ingreso a las 13 hs, atrasando a la primera banda, El Buen Salvaje, a las 13.30.

El mediodía nublado y el largo día por delante pareció no atemorizar al público. Ya en el predio asomaba una larga fila de gente ansiosa por entrar, avanzando con celeridad hacia las puertas de ingreso. En este punto, la buena organización se hizo evidente, ya que ninguno de los tres controles -dos de cacheo, uno de entrada- hizo que la fila, tan larga que llegaba desde la entrada hasta la esquina de Av Illia y Constituyentes, pare un solo momento de moverse hacia el interior de lo que sería, momentos más tarde, el estómago de un enorme monstruo musical.

Tras un buen rato de caminata, con el sol habiendo desplazado ya las nubes, nuestro enviado se encontró con el predio del festival: un pequeño espacio techado, el Thunderdome, hospedaría las bandas nacionales -y, como nos enteraríamos más tarde, Hatebreed-; puestos de comida y merchandising con una muchedumbre a su alrededor en busca de intercambiar el vil metal por su mercancía; un trono enorme con motivo de ser utilería en fotos de los espectadores, como ocurre con turistas en país extranjero; un fanático disfrazado de El Papa Emeritus III con múltiples pedidos de fotos para el recuerdo.

Para el momento del ingreso, El Buen Salvaje ya había destrozado el Thunderdome y el reloj daba las 14. Con una puntualidad espantosa, a lo lejos se escucharon los acordes que rasgueaban unos dientes rojos de sangre.

Pintando los dientes con sangre

Red Fang, la banda oriunda de Oregon, pisó por primera vez el suelo argentino con la intención de ser la apertura del Maximus Stage dentro del festival. Con un público para nada modesto en su número de asistentes -alrededor de veinte mil se estima que ingresaron para ese momento-, la banda desglosó un pequeño repertorio que compiló las principales obras de sus ya lanzados cuatro discos. La banda demostró, a través de riffs potentes y un ritmo mordaz imposible de no seguir con un headbang, que su presencia en el predio no era casualidad. Tema tras tema, Aaron Beam, bajista y vocalista, y Bryan Giles, guitarrista y también cantante, se encargaban de agradecer enormemente al público por su presencia, debido a su escaramuza primeriza en este país. La muchedumbre no se quedaba atrás: tema tras tema eran más quienes se acercaban y se unían a un pogo alentador para la banda. Tras su pequeño repertorio, la banda se despidió con enorme cariño por el afecto que manifestó la gente, la misma que demostraría momentos más tarde que estaba con más sed de algo pesado y, por qué no, de cerveza.

Setlist Red Fang
Blood Like Cream
Malverde
Crows in Swine
Wires
Flies
Dirt Wizard
Prehistoric Dog

Mozo, habilitá la cerveza

Tras un gran éxito en la edición pasada, pareció que una de las bandas más esperadas era la argentinisima Asspera, poseedora de uno de los metales más bizarros existentes. Yendo a pistear como campeones, la banda se encargó de la apertura del Rockatansky Stage en una puntualidad -nuevamente- casi aberrante. Aquellos que aún no se habían enterado de esta facultad asombrosa de la organización tuvieron que correr hacia el frente del escenario ya repleto de gente, puños y cuernos en alto.

La banda se encargó de dar una muestra del por qué son una de las bandas más llamativas del metal argentino: al grito de “mirá si en argentina se escucha METAL”, exprimió el tiempo asignado con un pequeño repertorio para mostrar lo que se viene en su fecha del próximo Septiembre, donde presentarán su nuevo disco. Con la teatralidad usual, la banda enardeció a un público que no se cansó de acompañar con gritos y pogo constante.
Con los últimos temas -“Habilitá la cerveza” y “Gambeta”- la banda terminó de hacer explotar a los asistentes que, al finalizar, rompieron sus palmas y sus gargantas para despedir a la banda.

Setlist Asspera
El peaje más caro del mundo
Berrinche y cuenta nueva
Partiendo cabezas
Gorda puerca
Me cago
Si ya sé!
Hijo de puta
Habilitá la cerveza!
Gambeta

¿Cómo se dice “gracias por nada” en alemán?

Mientras las torres tubulares de los escenarios empezaban a expulsar humo y Asspera se despedía del Rockatansky Stage, en el escenario contiguo se preparaba una banda que despertaría curiosidad por un punk pesado que uno podría asociar, en cierta forma, con Misfits. Fueron los Böhse Onkelz quienes también pisaron por primera vez argentina para desembarcar en el Maximus Festival. Caído el día hacia la tarde -puntualmente arrancaron 15.10-, la banda denotó un mayor show de luces que los conjuntos antecesores.

Con un acompañamiento cálido del público, la banda pudo poner en evidencia el mérito de tocar en aquel escenario en un intervalo de tiempo mayor que sus antecesoras.

De constante agradecimiento, Kevin Russell mezcló frases en inglés con algunas en español para comunicarse con su público.

Con una actuación notable, prendiendo su cantante un cigarro para despedirse, la banda alemana partió del escenario mientras que el Rockatansky ya vestía peculiares estandartes eclesiásticos.

Setlist Böhse Onkelz
10 Jahre
Hier sind die Onkelz
Finde die Wahrheit
Danke für nichts
Bomberpilot
Kirche
Terpentin
Wir ham’ noch lange nicht genug
Auf gute Freunde

¿Estás preparado para jurarte aquí y ahora mismo ante el demonio?

Una introducción instrumental que adelantaba lo que se avecinaba. Un público coreando cada nota. De esta forma, Ghost, la banda sueca que ya rompe cráneos en el mundo con su música, abrió su performance en el Rockatansky Stage a partir de su sencillo Square Hammer. La banda, acostumbrada a disfrazarse de seguidores del demonio con el Papa Emeritus III a la cabeza, propuso un show de tentación irresistible.

Con canciones mayormente provenientes de su último disco -discazo- Meliora, la banda anticipó lo que muchos escucharían días más tarde en un Vorterix repleto.

De carisma admirable, Su Eminencia papal caminó por el escenario cual predicador entre canto y su comunicación con el público hipnotizado con tal espectáculo. “¿Han estado tomando esta noche?” preguntaba mientras de fondo se escuchaban las cuerdas que parecieron hacer de la muchedumbre un pandemonium: con “Cirice” la locura de los fanáticos fue increíble. La respuesta aumentó aún más con el exitoso “Year Zero”, en el que los asistentes gritaban a coro los distintos nombres del diablo.

Redondeando su actuación, con gran verborragia el Papa Emeritus III se despidió del público. Su habilidad de oratoria solo se comparó con lo que él llamó “su tema más pesado”. La introducción de “Mummy Dust” dio comienzo a un pogo infernal que acompañó la finalización de su show. Tras esto, ceremonosos se despidieron de la congregación asistente a la misa negra, de tal potencia que hasta podía revivir a los muertos.

Setlist Ghost
Masked Ball (instrumental, grabación)
Square Hammer
From the Pinnacle to the Pit
Ritual
Cirice
Year Zero
Absolution
Mummy Dust

La superbestia que parece que nunca va a parar

También con un inicio de grabación y una mayor concurrencia debido al reciente ingreso de una gran cantidad de gente, era la hora de Rob Zombie para dar comienzo a su show en el Maximus Stage. Con un aspecto glamoroso, Mr. Zombie vistió un traje plateado para el principio de lo que sería una actuación para el recuerdo.

La banda hizo un paneo de temas de sus discos, combinando con temas de la anterior banda de Mr Zombie, White Zombie, en un espectáculo pesado y bizarro. Con saltos, rastas al aire y riffs escandalosos, rápidamente el público entró en tono.

Entre cambios de vestimenta y encanto evidente, Mr Zombie movía el público a su merced. Para presentar “Well, Everybody’s Fuckin’ In A UFO”, se lanzaron muñecos inflables de extraterrestres al público. A partir de ahí, la fiesta se hizo inminente: no tardaron en soltar pelotas inflables de colores también, por lo que la audiencia gritaba, pogueaba y se divertía golpeando los balones hacia varias direcciones.

Con ese mismo carisma, Rob Zombie se acercó a la valla para cantar con el público en varias ocasiones -hasta parecía una escena de Daenerys en Game of Thrones-.

Entre tanto tumulto, tantos cambios de vestimenta y tanta excitación, hubo un instante donde no fue Rob la estrella glam del escenario sino su guitarrista, John 5, conocido ex integrante de la banda de Marilyn Manson, quien desglosó un monólogo en su guitarra con una impecable técnica y velocidad -que no ayudó en nada a disminuir la ya locura de la gente-.

Luego de esto y un llamado a la nostalgia con “Thunder Kiss ‘65”, Mr. Zombie llevó una vez más a la gente hacia el pasado, recordando una banda que, según él, amaba visitar este país para dar sus recitales: The Ramones. Con un claro “Hey ho, let’s go!” la banda tocó el clásico cover de Blitzkrieg Bop.

Parecía que su performance había terminado, con un breve agradecimiento y una huída hacia la parte trasera del escenario: sólo fue la antesala de un nuevo cambio de vestuario y la real despedida con el hitazo “Dragula”. Tras esto, Mr. Zombie se despidió realmente de su público, quien se preparaba para una cachetada mordaz en el escenario contiguo.

Setlist Rob Zombie
The Last of the Demons Defeated
Dead City Radio and the New Gods of Supertown
Superbeast
In the Age of the Consecrated Vampire We All Get High
Living Dead Girl
Well, Everybody’s Fucking in a U.F.O.
More Human Than Human (canción de White Zombie)
Never Gonna Stop (The Red, Red Kroovy)
The Hideous Exhibitions of a Dedicated Gore Whore
House of 1000 Corpses
Guitar Solo
Thunder Kiss ’65 (canción de White Zombie)
Blitzkrieg Bop
Encore: Dragula

La casa del sol al atardecer

El sol ya empezaba a caer al tiempo que las chimeneas de los escenarios lanzaba aún más humo. “¡Pelado, pelado!” ya se comenzaba a escuchar en el Rockatansky Stage: como un golpe furioso, Five Finger Death Punch daba su carta de presentación en su primerísimo show en Argentina y, ver para creer, la multitud agolpada era enorme. La banda liderada por Ivan Moody vino a recordar que en el Maximus se escucha metal del bueno y, a un doble bombo increíble, levantaron aplausos con “Lift Me Up”, su primer tema en la lista.

Dispuestos de tragarse hasta el sol, pasaron de forma destructiva de un tema hacia otro. Tras “Never Enough” y “Wash It All Away”, Moody sorprendió con una camiseta de argentina para enardecer aún más al público. Sorprendieron con un cover del tema homónimo de Bad Company y con paciencia arrolladora siguieron una lista recorriendo su historia hasta el momento más emotivo: ya con una noche avecinándose, con un hálito de luz de sol todavía asomado entre los edificios de San Martín, Jason Hook se calzó la acústica para un emotivo momento a semioscuras con Moody -ya desprovisto de la camiseta albiceleste-, cantando el temazo “Remember Everything”.

La banda avanzó hacia sus momentos finales con la destructiva voz del vocalista, los profundos ritmos de la batería y unas cuerdas agitándose para lanzarse de lleno a la consumación de un espectáculo que contuvo cada vez más concurrencia.

Habiendo finalizado, saludaron y, tal como lo hicieron durante todo el show, agradecieron enormemente al público por estar ahí. Mientras eso ocurría, las llamaradas, a distintos intervalos, salían de las chimeneas. La noche se estaba por teñir de rojo.

Setlist Five Finger Death Punch
Lift Me Up
Never Enough
Wash It All Away
Got Your Six
Bad Company (Bad Company cover)
Jekyll and Hyde
Burn MF
Remember Everything (acoustic)
Coming Down
Under and Over It
The Bleeding
The House of the Rising Sun (Cover versión de Five Finger Death Punch)

Una noche de lluvia sangrante

Creo que el momento en el que nuestro enviado entendió la real dimensión del espacio de público que tenía el Maximus Stage fue en el comienzo de la noche y con unas luces rojas nacientes. Mientras sonaban las primeras cuerdas en un creciente clímax como puede ser “Delusions Of Saviour”, la convocatoria corrió hacia el escenario principal del festival para acomodarse casi de manera compacta ante el espectáculo tan esperado por muchos.
Demostrando que aún tienen mucho que dar y con una potencia brutal, “Repentless” fue la carta de presentación de la banda de trash metal Slayer, ante un gentío descomunal que se acumuló a su alrededor. La multitud llegó a tal punto, que casi a la altura del mosh pit -constante durante todo el show- se hacía imposible avanzar hacia el escenario.

Crudísimos. La banda nunca desaceleró en un trayecto histórico musical que llevó a varios por el recuerdo, recorriendo básicamente todos sus discos.

La iluminación se alternó entre luces rojas y azules en una noche fantasmal donde el desenfreno y el pogo eran la única carta posible ante las cuerdas incesantes de Kerry King y Gary Holt, la batería descomunal de Paul Bostaph y el liderazgo inigualable del barbudo Tom Araya, quien demostró que la voz no le flaquea aún. La locura y el sonido al palo fue el material que alimentó a la audiencia que se mantuvo de un lado para el otro, acompañado de las llamaradas que el espacio tubular superior de los escenarios brindaba.

La banda se despidió a todo furor con “Angel of Death”, siendo uno de los espectáculos más vistosos en lo que iba del festival. No obstante, el Rockantasky nos preparaba aún una gran fiesta.

Setlist Slayer
Delusions of Saviour (grabación)
Repentless
Disciple
Postmortem
Hate Worldwide
War Ensemble
When the Stillness Comes
Mandatory Suicide
Fight Till Death
Dead Skin Mask
Seasons in the Abyss
Hell Awaits
South of Heaven
Raining Blood
Black Magic
Angel of Death

Fight the power

Ya en la noche y el Maximus Festival repleto de gente, el espacio se repartía entre los dos escenarios para distribuir la gente que por un lado esperaba a Linkin Park y, por el otro, quería escuchar la cátedra musical de Prophets of Rage.

La súper banda, formada en 2016 con miembros de Rage Against The Machine, Public Enemy y Cypress Hill, pisaba Argentina por primera vez -aunque, como aclararon en momentos posteriores, no fue su primera vez por separado-.

Con un repertorio integrado mayormente por temas de las tres bandas, alternaron entre hard rock, hip hop y funk, haciendo que el público baile la mayor parte de su performance de hora y media. Con puño en alto, B-Real (Cypress Hill) y Chuck-D (Public Enemy) dieron cátedra de la lucha en variadas ocasiones, demostrando el gran compromiso político que lleva adelante la banda hoy día. Tom Morello, excelso guitarrista, aprovechó la versión de “Fight The Power” para un solo de guitarra que terminó haciéndolo con los dientes, y durante el cual las cámaras dispuestas para la proyección del show en las pantallas gigantes enfocaron la parte trasera del instrumento al descubierto, que llevaba un mensaje dictando “Para las madres de los desaparecidos”, un enorme apoyo a Las Madres de Plaza de Mayo, lo que despertó el clamor de la audiencia.

Tras este momento, se sucedió un medley de Hip Hop llevado adelante por los raperos de la banda, quienes fueron hacia la valla, donde estaba la gente, para cantar casi todo este momento saludando a su público.

Como no quisieron dejar su propio material de lado, anunciando su disco que saldrá en septiembre, tocaron el único tema propio de la banda en toda la noche, “Unfuck The World”, que fue recibido por el público con vitoreos y gritos.

Ya para los momentos finales, Tom Morello también se calzó la de Argentina como Moody había hecho con Five Finger Death Punch y la banda dio comienzo a un cortísimo cover de “Seven Nation Army” de The White Stripes.

Los agradecimientos fueron constantes hacia el público, debido a la calidez del mismo, y, recordando visitas pasadas de varios de los miembros, relataron su profundo afecto hacia la audiencia que siempre acompañaba en Argentina. Como tal, para dar un broche de oro a una actuación magistral, terminaron con el gran tema de Rage Against the Machine, “Killing In The Name”.

Para despedirse, finalmente, con el pedido de la legalización de la marihuana, B-Real recordó su pasado de Cypress Hill a capella, con “Yo Quiero Fumar”.

Eso había sido todo, entonces, en el Rockatansky Stage, que dejó lugar para un show más -tal vez el más esperado de la noche- en el Maximus Stage.

Setlist Prophets of Rage
DJ Lord Intro
Prophets of Rage (Public Enemy cover)
Testify (Rage Against the Machine cover)
Take the Power Back (Rage Against the Machine cover)
Guerrilla Radio (Rage Against the Machine cover)
How I Could Just Kill a Man (Cypress Hill cover)
Bombtrack (Rage Against the Machine cover)
People of the Sun (Rage Against the Machine cover)
Fight the Power (Public Enemy cover)
Hand on the Pump / Can’t Truss It / Insane in the Brain / Bring the Noise / I Ain’t Goin’ Out Like That / Welcome to the Terrordome / Jump Around (Hip-Hop medley)
Sleep Now in the Fire (Rage Against the Machine cover) (Con parte de “Cochise” de Audioslave)
Bullet in the Head (Rage Against the Machine cover)
Know Your Enemy (Rage Against the Machine cover)
Unfuck The World
Seven Nation Army (The White Stripes cover)
Bulls on Parade (Rage Against the Machine cover) (Con parte de “I Am the Highway” de Audioslave)
Killing in the Name (Rage Against the Machine cover)
Yo quiero fumar (Cypress Hill cover) (B-Real a Cappella)

En el fin

Sólo quedaba tiempo para una banda más. Casi salidos de un Cream Fields, Linkin Park volvió a la Argentina con un show más cercano a un rock electrónico de lo que eran en sus orígenes. La performance quedó en la memoria más particularmente por el resurgimiento del pasado, aunque la banda aprovechó el escenario para la presentación de varios temas nuevos que serían escuchados en público por primera vez.

Tras un comienzo musical externo, la banda abrió con “The Catalyst” de manera explosiva. Tras ello, se volvió el rumbo hacia temas más electrónicos que pesados. Aprovecharon el momento para presentar, por primera vez al público, “Talking To Myself”, recibido con agrado entre los oyentes. Sin embargo, la experiencia electrónica se vio detenida con la vuelta al más recóndito de los orígenes con “One Step Closer”, donde el pogo se hizo evidente con casi todo el mundo saltando al ritmo de la banda.

Volviendo al estilo más actual, varios temas pasaron para llegar a “Battle Symphony”, otro tema que veía la luz por primera vez ante un público atónito y expectante por más. El hambre hacia algo más pesado hizo que aparecieran las cuerdas de “New Divide”, aún con el tinte electrónico pero con guitarras distorsionadas que le dan su gustito de rock.
Pasarían un par de temas para llegar a un clásico como “Crawling”, pero con una sorpresa: en lugar de una versión más cercana a la original, Mike Shinoda dio un viaje hacia el piano dando una versión mucho más tranquila y apaciguada con Chester Bennington, bien recibida por el público.

Tuvieron que pasar varios temas más para lo esperado por la mayor parte de la audiencia: unas pocas notas tuvieron que sonar para que todos dieran cuenta que “In the End”, el gran hit de la banda, estaba a punto de sonar. Como un fantástico coro, comenzaron a acompañar a Chester, que, con el resto de la banda, decidió detener su performance para escuchar a la gente cantando. Con una perfección y precisión milimétrica, se escuchó una multitud que dio cátedra del tema hasta el estribillo. Emocionados, los integrantes recomenzaron el tema para que la audiencia tienda hacia la locura.

El resto, historia: se dedicaron a los clásicos, ya versionados a su estilo más electrónico aunque respetando sus orígenes -excepto “Faint”, donde los elementos electrónicos casi no tuvieron lugar-. La performance cerró con “Bleed It Out”, ante el último aplauso de un público que, con nostalgia para muchos, observó a la banda que cerró la noche y el Maximus Festival.

Setlist Linkin Park
Fallout / Roads Untraveled (grabación)
The Catalyst
Wastelands
Talking to Myself
Burn It Down
One Step Closer
Castle of Glass
Good Goodbye
Lost in the Echo
Battle Symphony
New Divide
Breaking the Habit
Crawling
Leave Out All the Rest
Somewhere I Belong
What I’ve Done
In the End
Faint
Numb
Heavy
Papercut
Bleed It Out

¿Qué decir de esta edición del Maximus Festival? La concurrencia de bandas superlativas hacen crecer las expectativas para las próximas ediciones de este megaevento. Cabe la esperanza de encontrarse nuevamente con bandas internacionales de enorme calibre, así como una mayor incidencia de las nacionales en los escenarios principales.

Esperaremos con ansias, entonces, al 2018.

 

Crónica: Javier Abas y Micaela Bajar
Fotos: Javier Abbas

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