Malman + Radioactiva @ The Roxy Live | 22.07.17

Una celebración explosiva

Con el motivo de festejar su primer año en el circuito como banda, Malman, la dupla conformada por Andrés “Cabe” Gutiérrez  y Agustín Romanelli, tuvo su fiesta en The Roxy el pasado sábado 22 de julio. Ante un gran marco de gente, los cordobeses deliraron al ritmo de sus pegadizas canciones y su gran despliegue instrumental. La jornada la abrieron los oriundos de Mar De Ajó: Radioactiva, con una performance a pura potencia.

Tras un año intenso de trabajo, con un disco en su haber y muchas presentaciones a lo largo y ancho del país, los Malman tuvieron su prueba de fuego más importante: demostrar si lo logrado hasta el momento era suficiente para afrontar un Roxy. La formación de la banda en sí, que llegó de una manera bastante fortuita, fue el puntapié inicial de una carrera meteórica y sin respiro, donde en menos de un año, visitaron una gran cantidad de provincias, sacaron disco, y terminaron haciéndose fuertes en Buenos Aires.

Sin embargo, como se dice más arriba, la verdadera prueba estaba planteada para el 22 de julio del corriente. Allí esperaba el Roxy, con su popularidad y su escenario tan codiciado por la mayoría de los artistas y bandas de todo el país, esperando por ver qué podían hacer estos dos jóvenes con tan solo un año como banda ante semejante escenario.

Con mucha ansiedad por parte del público, la puerta se abrió apenas pasadas las doce de la noche, y tanta era la “manija” contenida, que apenas se empezó a llenar la pista, saltó al escenario la banda invitada para la ocasión: Radioactiva. El trío proveniente de la costa, irrumpió en el escenario del Roxy con una puesta en escena furiosa, y desbordando actitud. “Esta energía es Radioactiva”, cantó como frase de presentación con su voz arrolladora, el vocalista y guitarrista Franco Gutiérrez, en el primer tema del set list: “Laberinto”. Como dato de color, cabe destacar también, que los muchachos se encuentran presentando su nuevo disco, “Torciendo El Tiempo”.

Intercalando estilos variados, pero con sobresalientes influencias del rock pesado y el funk, el joven tridente se divirtió intercalando pasos de baile frenéticos, unidos a las notas y melodías de sus canciones potentes y descontroladas. “¡A Bailar!” pidió Franco, al llegar el momento de “Conexión”, donde el agite del público proveniente de la costa, que ya era abundante, se duplicó enseguida. Algo de tranquilidad se pudo respirar en el ambiente con “Nos Saben Esperar”, con algunos punteos a destacar de Franco, aunque el tema fue creciendo en intensidad y terminó explotando, mientras las voces de músicos y seguidores se unificó en una sola hasta el final.

El cierre, con la participación especial del invitado Javier en guitarra, estuvo a cargo de “Vamos”, con los aires funkeros, y finalmente con “Almas Lunares”, donde el trío explotó en toda su dimensión. El aplauso de los asistentes que seguían llegando a borbotones al Roxy fue unánime, y los jóvenes “radioactivos” se retiraron con una gran sonrisa agradeciendo el apoyo y el respeto del público presente.

Alrededor de la 1 de la madrugada, finalmente, los partícipes principales de la fiesta se hicieron presentes. Agustín Romanelli -batería y voz- y el “Cabe” Gutiérrez -bajo y coros- tomaron sus lugares ante una ola de aplausos y se dispusieron a darle rienda suelta a su primer aniversario. El inicio fue con algunos de los temas del primer disco del power dúo: “Campo”. Con los primeros acordes, “Locura” fue el tema inicial de la noche, y un momento de gran furor fue vivido entre el público que acompañaba sin cesar cada estrofa de la canción. “Barro” le dio continuidad a la escena con un comienzo suave, y un cierre con un poco más de explosión, mientras que “Aterriza” y “Mural”, le dieron a la noche del sábado un clima de relax y buenas vibras. El destaque principal fue del “Cabe”, quien tocó la primera de estas dos canciones un largo tiempo solo, mientras Agu lo observaba sentado a un costado del escenario, al mismo tiempo que en el segundo, improvisó un solo bastante original de voz y bajo, que despertó el asombro y el aplauso furioso de todos los espectadores.

Después de tanta calma, llegó lo que muchos esperaban. Agustín tomó la palabra y anunció que iban a “hacer un par de temas nuevos”. “El que viene se llama ‘Simple'” advirtió el baterista, dando a conocer el primer tema inédito del dúo. Enseguida llegó el segundo: “Humo”, dedicado según Agu, a “esos hijos de puta que sólo te venden humo”. Este último tema levantó las temperaturas con su letra nacida desde la rabia y la fuerza salida de cada uno de los músicos, derivada en sus correspondientes instrumentos.

Volviendo a su ya conocido disco de estudio, llegó el momento de los invitados. La talentosa bajista cordobesa Andrea Juárez, amiga personal de Malman, se unió a ellos para duplicar la fuerza del bajo en “Pasos”. Para la ejecución de “Hambre”, el dúo se encargó de cantar y dejó que de los instrumentos se encarguen los muchachos de Radioactiva: Franco Gutiérrez (guitarra), Joan Xavier Aguilar (bajo) y Marcos Rodríguez (batería). El final con los Malman saltando con el micrófono cantando a tono con el público fue sencillamente único, y la performance de los oriundos del partido de la costa, excelente por donde se la mire. “Aguante Radioactiva, la concha de su madre”, fue la frase de aprobación exacerbada de un emocionado Romanelli.

El tema que le da nombre al disco y a uno de los videoclips de la banda: “Campo”, fue el elegido para ir presagiando el final. Antes de las últimas dos canciones, Malman avisó que en noviembre iban a empezar a grabar el segundo disco. Con esta feliz declaración, la brillante interpretación de “Hombre Al Agua”, de Soda Stereo, provocó el acompañamiento unánime de la gente en la voz y el agite. Con muchos agradecimientos a todo el equipo de trabajo, llegó el turno de la despedida y fue a pura energía con el tema que más se asemeja a lo vivido en el Roxy: “Fiesta”. Con un pogo que agitó de principio a fin, y un final a puro solo furioso por parte de los cordobeses (a tal punto que Agustín perdió un palillo en la ejecución del final, y terminó tocando con un manojo de palillos en una mano, y el que ya tenía en la otra), la noche concluyó para Malman. Envueltos en una ola de aplausos y extensas ovaciones, “Cabe” y Agu agradecieron felices a toda la gente que se acercó a festejar su primer aniversario y se despidió con los ánimos por el techo, con muchas intenciones de seguir haciendo estallar los  escenarios que se vengan en adelante y sabiendo que la prueba de fuego ya había quedado altamente superada.

 

Crónica: Alejandro Jerez
Fotos: Clau Esquivel

Comentarios