Louta + Morbo Y Mambo @ Ciudad Cultural Konex | 11.01.18

Konex abrió su Parador con una propuesta diferente y para todos los gustos

La legendaria Ciudad Cultural Konex inauguró su Parador con la presentación en vivo de LoutaMorbo Y Mambo. Con dos estilos y búsquedas totalmente diferentes, ambas agrupaciones le pusieron color a una tarde veraniega nublada y de mucho calor, ante una concurrencia que bailó de principio a fin.

Recién inicia un nuevo año y es sabido que con el inicio de la temporada vacacional las propuestas musicales en Capital Federal y Gran Buenos Aires escasean, a causa de que muchas bandas se dedican a realizar giras por la costa, y la mayoría del público de recitales aprovecha para huir a las playas o a las montañas para alejarse del cemento caliente de la ciudad. Sin embargo, este 2018 arrancó augurando nuevas esperanzas para los desafortunados que se quedan en sus casas este verano.

Una de ellas es la apertura de temporada del Parador Konex, que tuvo lugar el pasado jueves 11 de enero, bajo un cielo gris y con una temperatura bastante agobiante. Con la propuesta de presentar a Morbo Y Mambo junto a Louta, el emblemático lugar abrió sus puertas alrededor de las 19 horas para dar paso a los tempraneros que ingresaron presurosos al establecimiento para no perderse ningún detalle.

La presencia del foodtruck y de la barra fueron vitales para esos primeros instantes. Enseguida, ambas zonas se vieron atestadas de gente; y los vasos de cerveza, fernet, y tragos varios, combinados con las hamburguesas, papas fritas, panchos, y demás delicias, hacía tentar a más de uno. En medio de toda la expectativa y la ansiedad, un estallido rompió la calma del ambiente. Desde la parte trasera del Konex comenzaron a escucharse alaridos, y de la nada, una tropa de patinadoras y patinadores irrumpió en la pista, esquivando a los sorprendidos presentes. Con una coreografía plagada de figuras individuales y colectivas, las Sailor City Roller -integrantes de una liga de Roller Derby, deporte de competencia en patines- danzaron mientras en el escenario otra de las integrantes del grupo recitó a viva voz un poema dedicado al cuerpo y al alma. Tras la finalización del mismo, los patinadores se retiraron de la pista, riendo y jugando con la gente, y pintando la cara de los espectadores con sus manos.

Con este vibrante aperitivo, el calor pasó a segundo plano; y con la música que sonaba de fondo, el aroma a baile y fiesta comenzaba a sentirse más fuerte. Pasadas las 19:30, Morbo Y Mambo subió efusivamente al escenario para dar comienzo a su show ante el griterío general. Esta agrupación de marplatenses que residen en capital, fue formada en 2007 y tiene un gran reconocimiento a nivel internacional, debido al impacto que causaron con su música en sus presentaciones en Brasil. En estos momentos, se encuentran presentando su nuevo disco y 5to material de estudio: “Muta” (2017).

Sin mediar palabras, el sexteto inició su actuación con las intenciones de darle rienda suelta a su nuevo material. “Nuevo Mood” abrió la tarde-noche con su excitante sonido que fusiona el reggae con la música electrónica. Enseguida, y sin mediar palabras, sonó “BS80” y se daría una escena que se repetiría constantemente a lo largo del show: los frontman Andrés Ravioli y Maximiliano Russo cambiando de instrumentos en medio de la canción. De esta manera, Andrés cambió la trompeta por la pandereta y Maxi el trombón por la guitarra.

El intenso sonido afrodub stoner (como se autodenominan los Morbo Y Mambo a la hora de hablar de estilos), fusiona sin parar con otros géneros, pero no solamente entre tema y tema, sino también dentro de una misma canción. Como en “Pomán”, donde las intensas variantes sonoras se asemejan sin ninguna duda al pop, sumadas a la suave voz de Maxi Russo. La particularidad de esta canción es que es la única que tiene letra, al menos en el repertorio que la banda llevó al Konex.

Arengando a la gente en todo momento, bailando y variando constantemente a nivel sonoro, con efectos en guitarras, teclados, rulos de batería en cantidad y una gran influencia en los vientos, Morbo Y Mambo extendió su show mientras la gente cantaba y bailaba sin cesar, a pesar del calor veraniego que se albergaba en Capital. En una de las pocas oportunidades que la banda se tomó un tiempo para respirar, Russo agradeció por la presencia a sus espectadores y a Louta, sin olvidar agregar la próxima fecha de la banda que será el próximo 10 de febrero en Niceto Club. Continuando con las fusiones, las pistas electrónicas se funden con tecno, psicodelia y música festiva. El final a pura orquesta termina a todo volumen con los músicos bailando en el escenario, agradeciendo la concurrencia al show.

Mientras todo se preparaba para la salida de Louta, las Sailor City Rollers volvieron a escena para repetir su coreografía con el poema de fondo, mientras los staff preparaban la particular escenografía correspondiente al show que se venía. Un sillón, una planta, un cuadro, una lámpara, una puerta y demás mobiliarios hacían prever que lo que venía no era un show cualquiera.

Cerca de las 21:00 hs una pista con bombos resonando apareció e inmediatamente Jaime James, más conocido como Louta, ingresó a escena ante una ovación desmedida de la gran cantidad de público que ya albergaba el Konex. Junto a dos bailarines -un hombre y una mujer-, la performance comenzó con un baile exótico en una pista de música electrónica. Sin mediar trato con la concurrencia, la música cambia y, de un momento a otro, Louta rapea furiosamente, al mejor estilo Eminem. “Ponételo bien, ponételo bien, que quede perfecto”, vocifera el rubio showman junto a la gente, que aplaude a rabiar al final de cada canción.

Pistas con cumbia, rap, electro pop y demás se suceden continuamente, mientras el artista baila y canta sin parar. A veces acompañado por bailarines, a veces solo. La impronta es la misma: generar sensaciones. Y vaya si surte resultado ante un público extasiado y entusiasmado, que no saca los ojos del escenario. La interacción con la gente es constante, y hasta parece necesario que participen del show. Los aplausos, los cantos, los gritos del público, aumentan la temperatura y la calidad de un show visual increíble.

También hay momentos para la suavidad y la dulzura, como cuando en medio de un retrato sostenido por 4 integrantes del staff, Louta canta frases cargadas de ternura como: “Quiero que sepas que es verdad, yo te quiero con estilo”, mientras una pista de música suave inunda la sala.

Con momentos escenográficos fuera de serie y hasta graciosos, la performance siguió sin frenos. La llegada de Ti Na, otra de las integrantes del staff, le da otro toque más melancólico al show, con una voz dulce y a la vez triste, que acapara la atención de todos. Mientras ella canta, todos los integrantes del staff suben a escena y se arma una coreografía donde Ti Na alterna sus partes cantadas con Louta que rapea constantemente en las suyas, a la vez que todos simulan estar golpeando algo con un martillo. La letra, cargada de emotividad y realidad social, es un “palo” sin dudas, para los que están ajenos al duro presente que se vive en el país.

Un solo de batería de un baterista invitado sedujo a la afición, mientras que detrás de la pista se preparaba una escena de carácter hollywoodense. Dentro de una burbuja de plástico gigante, con una escenografía de flores, luces y muchos papelitos brillantes girando a su alrededor, Louta cantó una triste tonada, con frases relacionadas a sentirse encerrado o estar en un lugar indeseado. Llegando casi al escenario, la canción concluye con un tenue silencio y un aplauso cerrado para tamaña interpretación.

Ti Na se suma para una nueva interpretación junto al frontman, con una pista que roza lo infantil, y vuelven a tomar la directiva de canto y rapeo. Louta ejecuta una última canción, y para el final, lo mejor. Todos los actores y actrices en el escenario bailando descontroladamente, mientras él grita: “¡¡Yo quiero ver cómo cantás la noche entera!!” a viva voz. Antes de cerrar, el cantante solicita al público que se agache, y una vez cumplida la directiva, el “¡¡¡Vamos a saltar como nunca!!!!”, le pone fin a un show que termina con una explosión de papel picado inemensa y con todos saltando sin control desde abajo hasta arriba del escenario. Los afortunados presentes despiden al grupo con múltiples ovaciones, mientras los integrantes del mismo se retiran del escenario.

Una jornada sin precedentes para la apertura del Parador Konex, sin ninguna duda. Con inicios como este, no cabe duda de que esta mítica sala va a darle muchas satisfacciones a los amantes de la música y el arte en este 2018.

Crónica: Alejandro Jerez
Fotos: Jesica Cabrera

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