Kapanga @ Río Night Life, Paraná | 05.03.17

El 2017 recién estaba comenzando cuando Producciones Clandestinas anunció la primera edición de sus ya conocidas fiestas en la ciudad de Santa Fe. En esta oportunidad, la agrupación encargada de dar inicio a la que promete ser la primera de muchas fue nada más y nada menos que la popular y multifacética Kapanga.

Tras varios cambios de lugar, se fijó como sede el boliche Río Night Life, ubicado a orillas de la laguna Setúbal. Allí se reunieron el pasado 5 de marzo, desde tempranas horas de la tarde, cientos de jóvenes – y otros no tan jóvenes – para ser partícipes de una noche espléndida.

Pasadas las 20 hs se habilitó el ingreso del público y en menos de una hora el lugar ya se encontraba repleto; ¿el motivo? El ingreso era sin cargo hasta las 21:30. Noche estrellada, calurosa pero soportable – porque el evento era al aire libre, por suerte – y las cervezas en oferta eran condimentos más que positivos para vivir una verdadera fiesta.

Desde la calle se podían oír los cantos de los presentes, que entonaban eufóricos temas de Las Pelotas, Viejas Locas, La 25, o los Redondos. En el medio de la pista principal se armaba, cada tanto, algún pogo copado. A lo lejos, entre medio de tantas personas, se podía ver el majestuoso puente colgante iluminando la noche santafesina.

A la hora pactada, se dio inicio a la música en vivo. Los encargados de romper el hielo fueron Doce Monos; paranaenses que acompañaron, también, a Kapanga en su paso por la ciudad de Rosario la noche anterior. La agrupación comenzó con “Sonreirás”, tema que pertenece a su segundo disco homónimo. El repertorio pasó por la discografía de la banda y tuvo, además, varios covers. Quizás el más acertado fue el homenaje a Michael Jackson, cuando el enganchado entre “Thriller” y “Billie Jean” provocaron el aplauso de aprobación de los presentes. Tras 40 minutos sobre las tablas, la banda invitada se retiró dejando al público sediento de mucho más rock.

El público estaba ansioso, algunos desfilaban a cada rato en dirección a la barra… el hacinamiento y el calor provocaban la necesidad de hidratarse. Otros, más entusiasmados, seguían saltando y cantando a gritos canciones de La Vela Puerta o Divididos. La Fiesta Clandestina estaba a punto de detonar.

Minutos antes de las 23, los oriundos de la localidad de Quilmes subieron al escenario y provocaron la explosión del lugar. “Descarte”, “Rock” y “En el camino” sonaron en los primeros minutos del show. Sin dudas, Kapanga es una de las bandas argentinas que más felicidad produce en los presentes. Su espectáculo va más allá de lo estrictamente musical; la interacción los artistas para con el público es casi de amistad eterna. Las anécdotas, los recuerdos de viejas visitas a la ciudad siempre se hacen presente. “Santa Fe es una de nuestras ciudades favoritas”, dijo el Mono en una de sus primeras intervenciones.

Kapanga sigue de gira por el país en el “Motormusica Tour”, presentando su último trabajo discográfico largado a fines de 2015. Es por ello, quizás, que muchas de sus canciones fueron parte de esa noche de domingo. Pero para deleite de las más de mil almas que se hicieron presente sonaron los tan esperados clásicos que identifican a la banda. “Desearía”, “Ramón”, y “Fumar” fueron algunos de los que elegidos.

Cada canción era una fiesta distinta. El baile llegó a la pista de la mano del cuarteto, cuando se homenajeó a la Mona Jimenez con la interpretación de “Amor secreto” y “Agujita de oro”, temas suelen incluirse a menudo en el repertorio de la banda.

Para el final, siempre se guarda lo mejor. “El universal” anunciaba que la noche estaba terminando… y ya con sus últimos acordes se escuchó un enérgico “esta noche en Santa Fe no duerme nadieeee…”. Mientras comenzaba el último tema, un enorme círculo se armó frente al escenario. Si, todos se prepararon para disfrutar del último gran pogo con “El mono relojero”.

Apenas el quinteto se despidió de su público, el lugar se fue despejando lentamente. Mientras algunos buscaban en el suelo alguna pertenencia perdida en el descontrol, un chico se retiraba, resignado, sólo con una zapatilla puesta. La primera edición de las clandestinas fue, sin duda, un gran Fiesta Kapanguera y los que allí nos hicimos presentes esperamos que las próximas lleguen muy pronto.

 

Crónica: Anahí Correa
Fotos: Flor Martínez Misericordia

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