Entrevista con Pablo Bles: “Realmente nos hicieron creer que ir tras los sueños es una locura. Bueno, bienvenidos los locos”

Pablo Bles es un cantautor entrerriano que le canta a la vida y a los sueños, con un marcado tinte autobiográfico. Es que su historia tiene mucho para decirnos: Nos habla de tomar riesgos, de abandonar lo seguro en pos de lo anhelado, de no flaquear antes las dificultades. Con las ideas claras, aires de profeta y una profunda inclinación mística, se va abriendo camino en el mundo de la música. Con esta premisa y en el marco de la gran fecha que tiene por delante —el 15 de diciembre se presenta en el emblemático Teatro Maipo—, nos acercamos a hablar con él, quien nos brindó detalles sobre su recorrido, su forma de encarar la vida y sus canciones.

 

¿Cuándo te diste cuenta que querías dedicarte a la música?

Una vez viajando en tren, había músicos y me despertaron estas ganas. Me encantaba lo que hacían y me llegaron. Entonces volví al club donde yo jugaba, que era Lanús, diciéndome: “Qué lindo sería hacer música”, y empecé desde ahí a cantar en los vestuarios, en la pensión donde vivía, en todos lados…


¿Qué edad tenías?

Tenía 18. Y un buen día dije: “Che, si me gusta tanto y no dejo de pensar en esto, y es lo único que quiero hacer —no quería ir a entrenar porque me quería quedar cantando canciones en la pieza—… Bueno, quizás sea por acá”. Y decidí tomar el camino de la música sin saber cantar, sin saber tocar, sin saber que no sabía. Entonces lo hice. Y con el tiempo fui estudiando, mejorando como artista en los trenes. Los trenes eran mi escenario de todos los días. Yo vivía muy bien de jugar al fútbol, imaginate el sueldo que yo tenía jugando al fútbol en comparación con lo que podía ganar tocando mal arriba de un tren. Empecé a pasarla muy mal, lo que hizo que obligatoriamente tuviera que ser un mejor artista de lo que estaba siendo, porque si no me tenía que volver a Entre Ríos -risas-. Y bueno, fui aprendiendo en ese escenario cómo llegarle a la gente con las canciones, con el canto. Fue mi escuela la calle. Después me metí al conservatorio, empecé a tocar en bares canciones de otros artistas que a mí me gustan mucho, como Jarabe De Palo, Sabina, Calamaro, Fito… Y un gran día me encontré con canciones escritas mías. Quería tocarlas, pero no tenía un lugar donde hacerlo porque los bares no me pagaban para tocar mis temas. Quería tocarlos en un teatro, no me conocía nadie… Así que volví a tocar a la calle mis canciones. Y ahí es donde fui agarrando un poco de público, tomando seguidores que hoy me permiten, por ejemplo, estar en teatros y tener la certeza de que van a estar ahí porque ya siguen mi música. Es un resumen de quince años.


¿Cómo es la relación con el público?

Yo tengo una relación muy cercana. Cuando termino los espectáculos, ellos ya lo saben, de hecho empecé de alguna manera pidiéndoles que se queden porque quería saludarlos. Quería agradecerles el hecho de yo poder estar haciendo música en ese momento, porque yo podría montar un espectáculo en un teatro, pero si no hay público no hay espectáculo. O sí, pero toco para nadie, entonces gran parte de que eso suceda es gracias a que ellos están ahí. Y empecé diciéndoles: “Quédense que quiero agradecerles mirándolos a los ojos, darles un abrazo”. Se fue tornando como un ritual. Y hoy por hoy termino de tocar y me esperan, y bajo del escenario y saludo a todos. Es muy cercana la relación que tengo.


¿En este camino a la música hay alguien que te haya marcado específicamente? ¿Reconocés a alguien, o algo?

No, tengo mis influencias que es la música que escuché siempre, lo que no me permite ser otro tipo de artista. Yo escuché siempre a Sabina, a Ismael Serrano, a Jarabe De Palo, a Calamaro, a Fito. Siempre solistas, más allá de que Jarabe De Palo es una banda, escribe Pau Donés. Entonces sigo esa línea. Ese es el tipo de artista que soy. También me gusta mucho Bob Dylan, Lennon. Y no escapo de ahí. Son mis referentes. Pero no que me haya marcado alguien, sino que la música que me gusta es esa y es la música que hago la que me gusta.


Vos tenías un plan, lo dejaste para dedicarte a la música. En esta transición, ¿cómo fue la repercusión en la gente alrededor tuyo?

Cuando se los conté a mis viejos me dijeron: “Volvete”. La gente me decía: “Estás loco, estás totalmente loco. Lo que vas a hacer es una locura”. Realmente nos hicieron creer que ir tras los sueños es una locura. Bueno, bienvenidos los locos. Yo cuando me dicen: “Mirá aquel loco”, digo: “Esperá que lo voy a saludar”, porque realmente hay que estar un poco loco para arriesgar y decir: “Yo quiero vivir la vida que quiero y no otra”. A veces la cordura nos invita a quedarnos dentro de la zona de confort. Para salir de ahí, que es donde creo que está la vida que queremos vivir, hay que estar un poquito loco. Entonces, que a mí me digan: “Qué loco que estás” o “Es una locura” es un buen indicio -risas-.


¿Vos te sentís como responsable de transmitir un mensaje? Porque tu historia tiene una enseñanza.

Sí, mirá, la historia de mi vida tiene una enseñanza y también es lo que reflejo en las canciones; digo, no soy algo diferente cuando canto, no soy algo diferente cuando vivo. Lo que busco es ser coherente, justamente. Si vos leés mi historia o escuchás mi música, te vas a encontrar medio con lo mismo. Es decir, es ir por todo y no por menos.


¿Decís que esto que transmitís representa la forma en que vivís?

Así vivo. Decía Silvio Rodriguez: “Yo me muero como viví”. Bueno, yo digo que vivo como quiero vivir.


La composición de las letras, de la música, ¿cómo la encarás?

Tengo una relación bastante particular con las musas. Siempre se habla de las musas y soy de los que creen que sí, que están ahí. Y vienen, me golpean la puerta en cualquier momento. Porque son tan caraduras que no esperan el mejor momento, ¿viste? 3 am te despertaron; me preparo un café o lo que tenga a mano y me pongo a escribir donde sea, en cualquier momento, a atender a esa musa que algo me está por decir. Y así místicamente nacen la mayoría de mis canciones. Tengo una conexión con ese ente que hace que vos escritor, escribas, y no puedas hacer otra cosa; por ejemplo, dormir -risas-.


¿Cómo te sentís cuando componés?

Me siento agradecido, me siento pleno por tener esta oportunidad. Creo que todos tenemos la oportunidad de hacerlo; el punto es hacer de esto mi profesión, mi medio de vida. Me considero un elegido porque me elijo.


Vas a tocar en el Maipo…

El 15 de diciembre tenemos una apuesta súper grande. Yo soy siempre de ir a más, de jugar en grande, porque considero que eso es lo que nos permite avanzar. El Teatro Maipo es el teatro más bello en el que voy a tocar en lo que va de mi carrera, es imponente. 700 personas ahí adentro cantando mis canciones…


Es icónico, además.

Sí, aparte. Es un hito, así que voy a ser parte de esa gran historia.


¿Cómo te estás preparando para eso?

Ensayando mucho con la banda. Vamos a hacer una recorrida por mis dos discos anteriores y el disco nuevo, y la verdad que tengo una banda excepcional, son todos músicos profesionales. La banda suena del carajo y todas las canciones que fueron gustando de los discos anteriores van a estar y las del disco nuevo, que se llama “La casa por la ventana”. De hecho, el espectáculo se llama “El Maipo por la ventana”. Así que el 15 de diciembre vamos a estar tirando el Maipo por la ventana.


¿Cómo elegís a los músicos?

Bueno, en cuanto a los músicos, primeramente necesito que sean profesionales, sesionistas. En segundo lugar —lo que no quiere decir que sea un dato menor—, necesito que personalmente estemos alineados. Y me encontré con músicos profesionales, buenas personas que hoy son mis amigos y que hace tiempo venimos tocando juntos; o sea que así fue como encontré mi banda, o me encontraron a mí, no lo sé.


Tenés tres discos,  “Hoy Es Cuando (2013)”, “Llévate Bien Contigo (2015)
” y “La Casa Por La Ventana (2017)”. ¿Ves diferencias entre ellos?

Totalmente, fue un constante aprendizaje. Entre mi primer disco y este, lo que noto sonoramente es que en este último hay mucha más coherencia entre quien soy y lo que se escucha que en los anteriores. Por ahí encontré un equilibrio entre la poesía y la música en este disco que en los anteriores no venía encontrando. “La Casa Por La Ventana” me representa en un 100%.


¿Qué expectativas tenés, qué ves para el futuro?

Honestamente trabajo tan duro por esto que no tengo expectativas, sino que tengo la certeza de que todo va a salir tremendamente bien; pero no por arte de magia, sino porque estoy haciendo que suceda todo el tiempo. Soy de los que ponen una gran idea primero y una acción coherente con esa gran idea después; entonces cuando esas dos cosas se alinean es muy difícil que las cosas vayan mal. Así que lo único que deseo es que suceda, lo merezco.


¿Cómo te gustaría ser recordado?

Me gustaría ser recordado como aquella persona que le cantó a los sueños durante toda su vida, que inspiró gente a que vaya por sus sueños y también como la persona que no solo “dijo que”, sino que también lo hizo.

 

Entrevista: Guadalupe Romero
Fotos: Guillermo Gallardo

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