Entrevista con Malabares: “Nos estamos poniendo la banda al hombro de verdad”

Este viernes 24 de noviembre a las 21 hs, Malabares despide el año en Galpón B (Cochabamba 2536, CABA). Luego de un año ajetreado, protagonizado por el lanzamiento de su segundo álbum “Lenguaje Universal”, la banda se prepara con todo para esta gran fecha. Con esto en vista, nos acercamos a hablar con ellos para que nos cuenten los detalles de esta presentación y de los desafíos que vienen afrontando este último año.

 

Tienen un disco nuevo en la calle hace un par de meses, ¿qué es lo que tiene para ofrecernos?

Nicolás Muñoz (voz): “Lenguaje Universal” son doce canciones que hablan un poco de un momento de nuestras vidas en el que nos sentimos muy libres y pudimos derribar algunos prejuicios y generar empatía con un montón de gente, algo que nunca creímos que iba a poder suceder. Las canciones van entre el funk, el rock, alguna balada, esas tres aristas. Me parece que están bastante despojadas. En cuanto al disco anterior marca una diferencia notable en cuanto a lo que viene a plantear. No tiene nada que ver, es otra mirada, otro tipo de enfoque. Está mucho más conectado con el universo, lógicamente. Tiene, también, por contrapartida, una cosa muy introspectiva, de mirar para adentro y ver qué es lo que hay; tiene mucho de eso.

Tomás Taylor (saxo): Creo que, como para tratar de resumir un poco, habla de un descubrimiento interno nuestro que hasta el momento no habíamos llevado a cabo. Fue un momento donde descubrimos más específicamente una nueva forma de comunicación, una nueva forma de decir las cosas o de comunicarte con la otra persona, de poder entender también lo que es el lenguaje musical, y que no necesitás hablar para decir algo: el baile, la expresión corporal, todo lo que eso lleva a cabo. Eso es a lo que está más apuntado “Lenguaje Universal”. Pero sí, habla de eso básicamente: de una nueva forma de comunicación que va más ligada a lo corporal que a la palabra. Vos vas a cualquier lugar y hacés así con el dedo -levanta el pulgar- y sabés que está todo bien. Eso lo capta cualquier persona, ¿entendés? Como una expresión corporal, un llanto, una risa; sabés cómo puede estar la otra persona. Más o menos a eso apuntamos.


¿Cómo fue la composición, la grabación del disco?

Tomás: Bueno, básicamente, en líneas generales el que más compone acá es Nico, que trae una canción con los acordes y las letras. Yo en este CD compuse una, Fede compuso dos y trajo ya una estructura de canción, con ronda de acordes, por ahí estrofa, estribillo, puente y lo que fuese con una letra. Después, obviamente, a medida que se va presentando y que vamos escuchándola, la vamos poniendo en juego dentro de la sala, se van haciendo arreglos, diciendo: “Che, acá estaría bueno hacer esto en vez de esto otro” o “Este tema no me gusta” o “Este tema me encanta y podemos hacerle esto” o “Acá puede ir un solo”. Eso es más o menos la estructura que se va armando, pero siempre traemos una canción armada y se va desarrollando a medida que va pasando en el ensayo.


¿Cómo fueron los primeros meses del disco?

Nicolás: No difíciles, pero sí fueron raros porque, justamente, como el disco no tiene un hilo conductor respecto del primero, la gente tal vez no se esperaba eso. Entonces, al público que ya tenía Malabares es como que lo shockeó, les costó que les entre. Sin embargo, siempre fue bien recibido. Lo que sucedió fue que costó un poco más, y por contrapartida abrió el abanico a gente que tal vez no escuchaba la banda y dijo: “Ah, mirá, este disco me gustó más, los voy a empezar a seguir”. Entonces eso también estuvo bueno. Y digamos que el público viejo lo terminó de asimilar; de hecho, todavía lo está haciendo porque el disco tiene 5 o 6 meses, así que todavía está en ese proceso, pero ahora lo acepta mucho más.


Tienen una portada de disco que tiene mucha potencia, que transmite un montón. ¿Cómo encararon eso? Me parece que es algo a lo que le dieron importancia.

Nicolás: Sí, en general a las tapas de los discos, al arte de los discos les solemos dar mucha bola. Para mí la imagen es el 50% de la banda. Aunque la banda sea pura música, para mí lo que estás viendo es mucho, baja mucha data, baja mucha información. Nos fuimos al medio del campo a sacar fotos con una modelo y a flashear con el cielo, con el universo, con lo abierto, con lo aéreo. Esa foto está sacada en realidad a las 10 de la noche, por ende no había nada de luz en el medio del campo, y lo que tiene de flashero es que en la foto la piba sale doble. Salió así de pedo y dijimos: “Es esta”.

Tomás: Fue por error, en realidad. Por lo poco que sé de fotografía, cuanta más luz hay, la luz sale más definida. Entonces, al haber muy poca luz, y al estar la cámara un toque abierta, la mina se movió, quedó como doble y el fotógrafo dijo: “Esta foto salió mal”. Y la miramos y dijimos: “Che, pero ojo…”. Y al final ganó, ganó por democracia por decirlo de alguna manera; votamos y dijimos: “Es esta”. Luego hubo todo un proceso de efectos por Fede (Parodi), que es el bajista nuestro, productor musical y quien se dedica a hacer todo el tema de efectos y el más cabecita que está ahí poniéndole fichas a todo lo que es edición.


Cambiando de tema, van a cerrar el año próximamente. ¿Cómo vienen esos ensayos?

Nicolás: Bien, ya tenemos la lista, ya la estamos ensayando de memoria. La idea es hacer algo diferente, así que queremos meter un coro gospel, y a partir de ahora vamos a proceder a ensayar en dos temas. La particularidad es que también despedimos al tecladista, que se va un año a Europa, así que durante un año no lo vamos a ver. La idea es hacer un show que esté copado para que se saque las ganas, porque durante mucho tiempo no va a tocar en la banda. Y él tenía ganas de meter un coro gospel y esta es la oportunidad. Vamos a traer a tres chicas que canten en dos temas. Así que bien, metiéndole mucha garra porque es el último.


En general, ¿cómo les gusta llevar adelante los shows en vivo?

Nicolás: Siempre hay como una cosa potente al principio, baja en el medio y potente al final. Creo que se respeta un poco esa idea.

Patricio Sánchez (guitarra): Justo para este show va a haber algo distinto, va a ser un poco más largo y va a salir un poco también de lo que venimos haciendo de bajar, subir. Vamos a romper en el medio, pasar un video, hacer algo distinto, otra propuesta. Sumado a esto de que va a ser un show importante, además de que se cierra el año, también es la despedida de Tucu (Ezequiel Rivadeneira), que es el tecladista; entonces en este caso sería esto, buscarle esa vuelta.

Tomás: Nuestro tecladista, el que se va, es una persona muy fría y usa un humor muy negro. Entonces, con ese video que él comenta, nuestra idea es hacerlo llorar en el medio y que se emocione. Estamos viendo a ver si lo logramos, si va a suceder o no. En realidad es hacer algo distinto, pero creo que es lo que hablábamos al principio; se va a tornar un poco emotivo, pero estamos super contentos con él. Lo vamos a extrañar, obviamente. Sabemos que va a volver, pero la idea es implementar fiesta y que la gente vaya a divertirse.


Ya estamos llegando a final de año, ¿qué balance pueden hacer, cómo lo vieron?

Tomás: Fue un año complicado. A mí me resultó bastante divertido. Tuvimos algunos golpes en cuanto a organización nosotros como banda; se fue gente del staff que estaba con nosotros hacía un tiempo y hay gente que se afianzó más en el puesto en el que estaba. Creo que fue un año con muchos desafíos porque tuvimos lo del CD: para poder sacar el álbum ingresamos a una plataforma online donde teníamos que incentivar a la gente a que compre anticipadamente para poder sustentar todos los gastos… Fue toda una movida donde tuvimos que decir: “Bueno, nos estamos poniendo la banda al hombro de verdad”. Si bien ya sabíamos que lo estábamos haciendo, fue corroborar eso todo el tiempo. Yo creo que fue un año muy desafiante. Creo que es importante, como hablo con ellos todo el tiempo, nunca perder el objetivo que es divertirse, porque para algo se tiene la banda: para hacer lo que uno disfruta y divertirse. Pero, obviamente, si querés que sea tu laburo y te dé de comer, tenés que dedicarle como a un trabajo. Entonces sí, es mucho laburo; pero en el fondo, aunque termine en la casa cansado, uno dice: “Bueno, loco, avanzamos con esto, esto y esto y me siento bien”. Es jodido, pero estamos todos tirando para adelante, para el mismo lado.

Nicolás: Sí, tampoco olvidar que para el rock es un año jodido también. Hay un montón de bandas que sabemos que se están separando o se separaron. No es menor todo lo que pasó con Salta La Banca y un montón de bandas donde algunos músicos han sido acusados de abuso. Me parece que si bien —por lo menos yo— tengo la conciencia limpia de que no hice nada, es como que son temas que a uno lo salpican por una cuestión lógica de que está dentro de un paño. Después, la asunción de Macri… Hay un montón de cosas que hacen que sea como más cuesta arriba tal vez que años anteriores, eso es una realidad. Igual siempre somos optimistas y creemos que lo mejor está por venir. Creemos que el año que viene es borrón y cuenta nueva. Nosotros nos vamos a Colombia de viaje y volvés y es otra vida, entonces como que las energías se renuevan año a año.


Para ir terminando, ¿qué les gustaría que pase el año que viene?

Tomás: Tantas cosas… Pato, ¿a vos qué te gustaría?

Patricio: Desde el disco, básicamente empezar a ver los frutos de lo que estamos empezando a producir; desde las redes, que empiece a verse más el impulso, el trabajo por debajo que uno está haciendo constantemente. Las redes, sinceramente, es algo a lo que apostamos a futuro también, porque es muy progresivo. Se inicia muy de a poco y ahora comenzamos a ver los resultados. Pero fue también ponerse un poco el switch y decir: “Tenemos que movernos todos los días”. El próximo año queremos empezar a encontrarnos con ese público que todavía no conoce Malabares y que se empiece a sumar esa gente. Una cosa que nos pasa es que tenemos como núcleos de gente que siempre nos viene a ver; alguna se engancha, otra quizás no volvió a venir. Bueno, la idea es buscar otra vez enriquecer ese núcleo que tenemos para que empiece a hacerse más fuerte el público y que el agite de abajo se disfrute un poco más también. Eso en cuanto a los shows. Y bueno, desde la producción de temas —no está definido todavía pero está la idea—, el próximo año estaría bueno hacer un EP.

 

Por: Guadalupe Romero
Foto: Pablo Chamarra

 

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