Entrevista con Cuesta Arriva: “Vamos a hacer un show que no hicimos nunca en la historia de nuestra banda”

Cuesta Arriva, banda oriunda de Quilmes, tras casi ocho años de historia sobre sus hombros se presentará el 4 de marzo por primera vez en The Roxy Live, el mítico escenario ubicado en Niceto Vega 5542, en el barrio de Palermo. El conjunto, que ya ha hecho dos discos de estudio, tuvo la gentileza de concedernos una entrevista exclusiva en el bar La Viola, donde repasamos varios aspectos de su historia, sus vivencias y sus experiencias. Abróchense los cinturones.

Antes de comenzar la entrevista, Facundo, conocidísimo trabajador de la Viola nos toma el pedido
“Te pedimos rápido 2×1 de Isenbeck tirada, ¿roja puede ser?”
“Somos todos que queremos 2×1, unas cuatro birras”

Estamos con los muchachos de Cuesta Arriva, se presentan, por favor

Gonzalo (G): Gonzalo Cervantes, bajista.
Bruno (B): Bruno Perazzolo, cantante, por ahora.

Van a tener su primera fecha en el Roxy, por primera vez en la historia de su banda

B: Por primera vez nos presentamos en el Roxy. Ya habíamos estado pisando el escenario pero de invitados. Esta es la primera fecha que es nuestra. Estamos muy emocionados, sabemos que es un lugar que tiene mucho nombre y que para el Under es muy importante, así que, después de tanto recorrido y pasar por antros que te caían goteras en el escenario, que te dan patadas y casi se queda pegado el bajista, etc, la verdad es que ya estos lugares te dan muchas ganas de seguir creciendo para conocer escenarios que uno ve desde chicos y dice WOW, y el día llega, con esfuerzo y compromiso se llega.

Noté que hacen muchísimo hincapié en publicidad en redes sociales, por ejemplo, ¿cómo les fue con eso?

B: Mi tío toca en Las Pelotas, es el baterista, Gustavo. Tuvo varias bandas antes de Las Pelotas y me contaba. El tocaba con mi tía, hoy su esposa. La verdad es que la carrera es muy difícil ahora, pero antes era el doble de difícil en cuanto a lo que es la comunicación de lo que uno hacía. Era mucho más inaccesible grabar, era mucho más inaccesible hacer publicidad, tenías que salir a la noche a pegar carteles con engrudo en la calle y que no te agarre la policía. La verdad que hoy haces un flyer con el Paint, lo pones en las redes sociales, en Twitter, en Instagram, en Facebook, en donde se te cante y le llega a miles y miles de personas. Así que, hoy día, las redes sociales ayudan mucho, pero también tenés la otra “dificultad”: ahora hay una mayor oferta de bandas, al tener un mayor alcance al instrumento o de la facilidad para grabar, que esta espectacular que uno puede llegar a eso. Pero bueno, la “competencia” que hay entre bandas, sana pero competencia al fin, se vuelve más, tal vez, engorroso.
El tema del público, yo creo que está cambiando bastante, más que nada en estas épocas donde se metió Twitter, se metió Instagram. Facebook ya venía generando algo, pero con las otras dos se empezó a generar una especie de público nuevo que es la gente que va a ver millones de bandas. Vos hablas con x pibe y te dice “no, este fin de semana voy a ver tal, el otro sábado me voy a Rosario a ver a no sé quién”…
G: Lo más lindo de todo es que se armó un grupo de gente que va a ver bandas under, me parece a mí, y hay como una “cofradía” de eso, o sea, es “¡ahora voy a ver al Under!”. Si justo voy a ver a tal banda porque los escuchaba de antes pero si toca mi banda el día que tocan los Stones, voy a ver a mi banda porque los Stones no me importan. El que iba a ver a Las Pelotas, iba solo a eso, se cruzaba con uno que iba a ver a Los Piojos y se puteaban. Había eso de que en el sector estaban los stones, los punks, etc pero no había eso que si hoy día estuvieran Los Piojos, Las Pelotas, Sumo, Divididos, todas esas bandas, tendrías un público que va a ver a todas y que va a estar en todos los recitales, como pasa con las bandas under.
B: Está buenísimo, por ejemplo, lo de Spotify, las redes que decíamos, porque ves los artistas en común de las bandas under y ves que están todas las bandas under amigas, conocidas, del barrio, del circuito. Ahí es donde realmente te das cuenta que te estas armando una nueva comunidad. Antes estaban los floggers, ahora la gente que sigue al Under.
G: Se podría decir que mejoramos mucho como sociedad [risas]

Ustedes tuvieron un montón de invitaciones de bandas, por ejemplo Salta la Banca o bandas por el estilo

B: Nos pasó con Las Pastillas del Abuelo que nos invitaron cuando tocaron en Quilmes, Salta la Banca, Pampa Yakuza…
G: Gustavo [NdR: el baterista de Las Pelotas] ha venido a grabar el disco, los pibes de Guasones también, como que hay…
B: Hernan, el cantante de Pampa Yakuza, también cantó en el primer disco. Lo que está bueno también es que, en el caso de Las Pelotas, nos abrieron las puertas para poder vivir esto de los camarines, pasamos ahí muy buena onda, tanto con Gustavo, como Adri y Pollo. En el Roxy – esto es una primicia – posiblemente venga el Pollo a tocar unos temas. Gustavo grabó algunos temas y estamos viendo de invitarlo a tocar, por ahí estaría bueno hacer un temita de Las Pelotas.
La verdad es que en Las Pelotas tuvimos un muy buen recibimiento, claramente el gancho de ser familiar sirve pero todavía no tuvimos un recital con ellos, ya lo voy a conseguir.
Yo tuve la suerte de poder ir a varias provincias con ellos -con el garrón de ir en micro, obviamente-. Como músico, te manijea millones de veces más, ver como hacen todo el staff y como se gesta, como se gesta un recital, un festival. Estas detrás de bambalinas y quedás fascinado. Me acuerdo que una vez en el camarín estaba hablando con Timmy, el manager de ellos, y no recuerdo con quién más, pero también era un productor o manager de ellos, y nos contaban la cantidad de bandas de familiares y amigos de las pelotas y todo les piden de tocar con ellos.
G: Esto va para Timmy: hacé una gira de Las Pelotas, llamada “Las Pelotas y Familia”, un Auditorio Aur con banda invitada familiar y haces diez fechas.
Una gran solidaridad que se da en el circuito es con músicos grosos, que fuimos miles de veces a verlos pagando entrada y todo. Le dijimos al productor del disco “che, ¿te copas de decirle a tal que grabe el disco?” y nos dice “me fijo” para encontrarnos la semana siguiente con tener todas las violas grabadas de Maxi Timczyszyn de Guasones. Eso obviamente está.
Creo que la solidaridad más grande es de tus pares, las bandas under, que te abren un montón de puertas. Tuvimos la suerte ahora de participar del concurso AcercARTE de bandas de la provincia, llegamos a la final y estuvimos en la final con bandas de todos lados de la provincia –Bahía Blanca, Chivilcoy, San Justo, etc-. Pegamos onda con esas bandas y quedamos con ellas de, por ejemplo “cuando quieran, vénganse a Bahía Blanca, quedan en nuestras casas, tocan donde quieren, tocamos juntos”. Esas cosas se van abriendo y tal vez nosotros no tenemos hoy día la posibilidad de ir a tocar a Bahía Blanca, pero que te inviten y encontrar esa solidaridad, esas cosas están buenísimas, mucho gracias a la cantidad de redes y a la cantidad de bandas que se están gestando hoy día.

Ustedes estuvieron también en varios lugares del interior: estuvieron en la costa, estuvieron en Rosario…

B: Estuvimos por Chivilcoy, de la mano de Sergio (el prensa), fuimos a Rosario, tocamos en Balcarce y ahora estamos cerrando algo por Bahía Blanca, como dijo Gonza, este año; quizás algo por Rosario, quizás algo por San Nicolas. Pasa que estábamos todo cerrándolo porque estamos realmente enfocadisimos con la fecha del Roxy. También tocamos en la costa, con Pampa Yakuza. Pero si, en realidad, estamos enfocados en el Roxy. Siempre que estamos a fin de año nos juntamos para ir viendo cómo encarar el año siguiente, para ir planificando fechas, con qué bandas encaramos el año que viene: tenemos una fecha con esencia vudú para tocar en Quilmes, tenemos un ida y vuelta con Oridios pendiente: se está armando todavía el año. Sabemos qué lugar tenemos habilitado para tocar una fecha, siempre van surgiendo. Si se suma algún viaje es bienvenido, ya que nunca se superpone con ninguna fecha de acá. Si una semana estás en Córdoba y la semana siguiente en Capital, todo joya.

Sacaron un disco a fines de 2015, “Si pudiéramos ver”. Ese disco vio forma física en 2016, presentado en Beatflow. ¿Cómo fue la recepción de ese disco, comparado con su primer trabajo, “Improvisación”?

B: Con respecto al primer disco hubo un avance, estamos mucho más conformes que con el primero. Siempre decís “esto lo podría haber hecho de esta manera” porque uno se aburre de escucharse a sí mismo, después de tocar tantos años, y el primer disco es muy distinto a como suena en vivo, porque va mutando y al tocar tantas veces los mismo, te dan ganas de renovarte.
“Si pudiéramos ver” es un disco que a mí me gusta mucho como compositor y la gente creo que lo recibió mucho mejor que Improvisación, porque, como te dije, por el avance que hubo entre un disco y el otro, la calidad del sonido. Laburamos con Nelson Pombal, productor de otras bandas como Guasones, La 25, Charly García en el último disco que sacó, Palito Ortega, entre otros. La verdad que nos abrió mucha la cabeza, nos rompió mucho la cabeza. Siempre está bueno escuchar a los mayores, los más experimentados, porque te vienen con sus experiencias y conocimientos de antes. A veces llega uno pensando que se las sabe todas hasta que viene uno y te pega un hondazo y te das cuenta que sos un pichón. Cuando vos hablás con bandas que recién están empezando, vos te das cuenta que ya estás avanzado con varias cosas pero te queda mucho camino para recorrer y que es lindo ver lo que tenés por delante. Siempre te encontrás una barrera nueva por saltar. Con “Si pudiéramos ver” pasó eso: la gente demostró que está mucho más accesible a Cuesta Arriva porque, a mi entender, hay mejores temas y lo que se viene en el tercer disco que ya estamos sacando un par de temas nuevos… este año ya estamos a punto de empezar a ensayarlo, ya se están formando en nuestras casas, probando letras, sacando estribillos pegadizos, y renovando porque creo que la banda con el correr del tiempo va a creciendo.

2007 empezaron con dos guitarras, en 2009 empezaron a arrancar, de 2009 hasta ahora tuvieron un montón de cambios de personas que entraron y salieron

G: Entro yo y los que cambiaron fueron los demás.
B: Si, en 2007 estábamos con Pablo [NdR: Pablo Gozálvez] arrancando y en ese momento Pablo, guitarra, y yo, guitarra, era para levantar minitas en ese momento. El batero era un pibe que lo conocimos dos días y al tercero lo invitábamos a tocar en la banda. Tenía una bata que sonaba como el monito de los platos. Y el bajista, que tocaba MUY bien, que es el hermano de Pablo, músico el chabón, estaba porque lo quería al hermano. Cuando tuve la oportunidad de hablar con Gonza, se prendió a la banda a tocar al bajo.
De fondo, Sergio, el prensa: Bajó mucho la calidad de la banda [risas]
B: No, aportó mucho carisma a la banda. De Cuesta Arriva lo que me gusta es que ninguno nació siendo músico, todos nos fuimos formando porque queríamos tocar. Y es el día de hoy que pienso que nos fuimos perfeccionando, todos se pusieron con su instrumento acá, uno va a tocar y el hecho de la experiencia arriba del escenario a uno lo hace desenvolverse de otra manera en los shows. Entonces, se nota que estamos todos más sueltos para cantar, para tocar, para agitar, para lo que sea.
Desde 2009 hasta acá cambió mucho la banda: tres tecladistas, tres bateros, guitarras, uno solo antes que se fue por una cuestión de que quería hacer su carrera para otro lado y entró Rami [NdR: Ramiro Marini, guitarrista] que se quedó. Estamos bastante asentados.
Hay cuatro personas que están hace rato: Gonza en el bajo, Pablo en la guitarra, Rami en la guitarra y yo en la voz. Esos estamos ahí fijos. Nacho [NdR: Juan Ignacio Provera], en el saxo, que entró después, ahora se va porque justo va a formar su familia -también es primicia-, lo bancamos con toda la banda. No es una despedida: si bien la sufrimos porque es un valor importante en la parte sentimental de la banda. No es que nos duele por bronca, entendemos su situación y lo amamos mucho. Es un chabón que siempre aportó buena onda y música. Se va a sentir el bache pero saldremos a buscar cómo reemplazarlo o bien nos cerraremos en lo que tenemos que es muy buena calidad a entender. Yo sé que, siendo cantante y estando delante de la banda, al lado mío tengo grandes músicos que te bancan la parada, estando aún tres, cuatro o cinco en el escenario.

Son muchos en la banda, ¿cómo se arreglan con la composición?

G: Normalmente Bruno, Rami, ahora se está metiendo un poco más Vetto [NdR: Matías Vettorazzi], el percusionista y ahora la última incorporación que es Maxi, el más chiquito de la banda.
B: Armamos maquetas, Pablo arma por su parte maquetas y la verdad es que ahora es mucho más fácil.
G: Y yo me imagino que antes era un quilombo armar las maquetas, pero, hoy en día, las arman en sus casas grabando pequeñas partes, sumando partecitas, estribillo, etc y nos lo vamos pasando por We Transfer. Cada uno en su casa lo escucha, lo inspecciona, lo conoce, se lo adentra y después en la sala termina saliendo. Normalmente, uno cuando lo va grabando, cambia todo. Así que es todo al pedo lo que haces antes [risas], pero es una facilidad que te da la tecnología de tener una calidad razonable de sonido con un estudio ultra casero, así podes armar algo que sirve para dar un croquis de a dónde va el tema. Después, acá, el personaje (Bruno) se encarga de la letra, con Rami, con Pablo… en realidad ellos tres son los que más le dan a la composición. Y después, cuando lo vuelcan a grupo, cada uno va sumando su parte, cada uno va encontrando el tema que piensa, que se imaginó. Capaz viene el bajo grabado, yo lo escucho y digo “acá podría hacer otra cosa, ir por otro lado”: el tema va variando. Eso es mucho ensayo.

¿Cuál fue el aporte del productor –Nelson Pombal- en la grabación del disco?

G: Fue productor, mezclador, compositor porque hizo arreglos que se le ocurrían a él mientras grabábamos -muchos de los bajos los compusimos juntos- y, lo principal, para mí, para el momento en que estábamos, es que fue un psicólogo bárbaro. Iba, escuchaba lo que decía tal y decía “bueno, ahora lo charlamos” o “contame, a ver, por donde viene este tema”. Generó un espacio donde íbamos a grabar y no solo hacíamos eso, sino que también charlábamos de cualquier cosa. Cuando uno entra a un estudio, viene con ese nervio de “esto va a quedar grabado para siempre, capaz que soy un queso, no me va a salir y esto es muy difícil para mí” y que una persona tenga esa capacidad de absorber toda esa ansiedad, ese miedo, que decía, por ahí “che, dejemos esto acá, tomamos una birra y volvemos” y capaz volvías y grababas en una toma y era un temazo…
B: Y lo peor es que no comprabas una, comprabas diez birras y terminabas grabando re mamado.
G: Creo que las mejores tomas salieron estando recontra en pedo.
B: Él y todos nosotros. En el tema 8, “Relato del fugitivo”, los dos guitarristas grabaron totalmente escabio y Nelson… no, eh, no, no estaba escabiado.
G: No, no estaba escabiado
B: No hay ningún video o audio que pruebe eso. Tengo un amigo que es de otra banda amiga y el productor era Nelson también: hizo que se fume un churrito, porque funciona mejor de esa manera. Cada uno tiene su punto G de música.
G: Lo que el chabón tiene es que encuentra eso al toque, te saca la ficha y te dice que, para grabar esto, necesitas esto.
B: A pablo le daba whisky, le trajo un whisky de su casa. A mí me abría el micrófono para que diga un montón de boludeces, que joda con la voz.

¿Cómo fue en el caso de “Improvisación”?

B: Entramos con la idea de hacer un EP y nos llevó el tecladista de ese momento de la banda a grabar. El disco lo grabamos en dos años, casi, 2011, 2013. Lo empezamos a grabar el día que Palermo metió el gol en primera en el partido contra Quilmes
J: ¡Ah, qué buena memoria!
B: Si, es que volví de la cancha y fui a grabar. La cuestión es que nos metimos a grabarlo, pensando en que iba a ser un EP, y, después de escuchar las sesiones de batería -que estaban muy mal grabadas- por no tener oído dijimos “¡si, si, grabemos un disco entero!”. Y el chabón que nos estaba grabando nos dice: “pará, pará, esto no puede salir a luz, empecemos de cero”. Y empezamos de cero: hicimos un disco, prolijos, entero. Y el nombre del disco se debe a eso: que surgió todo improvisado, que íbamos con la idea y que, con el correr del tiempo, se llegó a lo que salió en 2013 en formato físico. Por supuesto, en ese momento uno estaba recontra re conforme y re excitado y con el correr del tiempo uno se lo quiere superar. Cuando saquemos el tercer disco, seguro va a pasar lo mismo con “Si pudiéramos ver”, con el cuarto va a ser lo mismo con el tercero…

Y con el quinto también…

B: ¡y el quinto no sabés lo que va a ser!

¿Tienen alguna idea de cuándo van a empezar a grabar el próximo disco?

B: Mirá, está todo fijándose y maquetándose. Hay ya unos temas colgados del primer disco, que son unos seis o siete temas, algunas “acusticosas”, temas nuevos, unos ocho o nueve, que están maquetándose, algunos en la casa de Ramiro, algunos en la casa de Pablo y otros en mi casa. Se viene una cosa interesante: yo creo que a principio de 2018 estaríamos forjando algo. Este año vamos a empezar a tocarlos recién a mitad de año, después del Roxy nos ponemos las pilas.
G: este es como el año de transición -¿viste que están todos diciendo lo mismo?-, es más para hacer ese cambio, de terminar de girar Si pudiéramos ver, que no giramos aun todo lo que quisiéramos girarlo. Tal vez este año no, pero seguro el año próximo nos encuentra con esas ganas que son materia prima para hacer una buena producción. Sin las ganas de necesitar algo nuevo todavía no va a salir nada y yo creo que Si pudiéramos ver tiene todavía mecha para cortar.

Ustedes tienen una cuestión respecto a diversidad de estilos que es interesante: uno se encuentra al escucharlos que, al pasar de tema a tema, pasa de un tema rollinga a un ska o un reggae…

G: Esto fue un problema en principio y fue lo que se le planteó a Nelson. Nos pasó en el primer disco, que por ahí teníamos un rock n’ roll re rollinga y después un reggae onda Los Cafres o después aparecía un punk. En ese momento no nos importó, pero para este disco dijimos “loco, mira, tenemos este material” le llevamos todos los temas, “queremos encontrar el nexo común entre todo esto y que el disco no sea un cachivache”. Creo que Nelson lo encontró en el laburo de violas, laburo de las voces. Había que encontrar ese sonido nuestro, generarlo porque todavía no estaba. Y esa fue la barrera que se llegó a pasar, porque es un disco que, escuches lo que escuches, lo podes digerir tranquilamente, es un disco que se escucha sin demasiada complejidad, y, si bien pasa por muchos lugares, siempre tiene algo en común que va desde la letra, desde la propuesta artística, el laburo de violas, el laburo de voz. Creo que esos son los caminos que encontramos para pulir todos estos temas que quizás dispersos o cada uno en su estilo podrían ser algo pero juntos creo que generan “Si pudiéramos ver”, un disco que nos encantó.
B: Hay un término que se lo escuchamos a Kevin Johannsen que dijo que era “DesGenerado”. Cuando nos preguntan “qué música haces” y no sabés que carajo decirles y les decís que somos “DesGenerados”, y te miran con cara de “estos tocan nenes”.
Nos gusta hacer de todo porque cada uno viene de un palo distinto: yo me crié mucho con Las Pelotas, Gonza viene del lado del Ska, Pablo escuchaba mucho Soda Stereo o Maná, Rami los Rolling Stones. Entonces eso se va juntando y sale “Si pudiéramos ver”, por ejemplo. Entonces, está bueno que la gente interprete lo que queremos mostrar nosotros, que no tenemos un estilo definido, y muchas bandas tienen ese camino hecho.
Una de las influencias más actuales de la banda seguramente sea Las pastillas del abuelo, y es posible hacer eso, ellos tienen mucho rock, mucho candombe, ska, reggae, tienen cosas copadas. Te puede no gustar, pero sabes que se puede hacer. Además, No te va gustar, que es una banda que la está pegando a morir por toda Latinoamerica, gira por Europa. Las Pelotas también: tiene temas más pesados, ahora se pone más balada, más rockero. Creo que se está prestando a que la música para que las bandas hagan eso.
G: También tiene que ver con eso que decíamos de que el mismo público consume varias bandas, eso también favorece. Un público que por ahí te conoce por un tema de amor, un tema más minita, que por eso se escucha todo el disco y por ahí se lo comparte a otro. Capaz a este no le gusta el tema de amor pero si le gusta el tema reggae que suena o el de ska o lo que fuere. Se está generando eso en la música: la “cofradía del no género” que está buenísimo, porque la música es una sola y la disfrutamos todos como viene. O sea, allá quedó atrás la rivalidad entre distintos géneros. Hoy en día hay de todo para escuchar y todo está bueno, salvando algunas raras excepciones, que siempre las hay. Yo creo que se debe respetar todo y está bien que así sea, no hay por qué combatirla.

Para el Roxy se les viene una gran fiesta. ¿Qué espera el nuevo oyente?

B: Vamos a tratar de tocar todo lo más que podamos de nuestros dos discos, hay temas que los vamos a desempolvar, vamos a tocar algunos covers interesantes que ya hemos hecho. Un recorrido por la historia de Cuesta Arriva. Son casi 8 años de estar tocando. Entonces, esos dos discos que nos sirvieron para girar queremos unificarlos acá.
El Roxy va a ser eso: un repaso de nuestra carrera, algún tema inédito en el medio… la cúmbia puede esperar un poco, porque Rami no quiere, pero si, va a estar muy copado. Dijimos “¿cómo mostrarle a la gente que va a estar bueno el show?”. Hagamos el Super Roxy de Cuesta Arriva, porque para nosotros es super, como lo estamos gestando, para nosotros va a estar re copado.

¿Algunas palabras más?

B: Estamos muy contentos porque se viene una fecha muy importante, vemos a la banda muy comprometida y muy enchufada en eso y vemos una muy buena respuesta del público, gente preguntando si pueden entrar banderas… está todo muy encendido. Va a ser una fecha que va a ser muy clave para la banda.
G: No deberían perderse el 4 de marzo en el Roxy. Vamos a hacer un show que no hicimos nunca en la historia de nuestra banda y sigan confiando en nosotros. Como dijo una persona ilustre en nuestra historia argentina: “no los vamos a defraudar”.

 

Foto y entrevista: Javier Abbas

Comentarios