Entrevista con Bulldog: “Después de 30 años seguimos ensayando 3 o 4 veces por semana para armar los shows”

 

Con más energía que nunca, Bulldog recala en Vorterix mañana para ser parte del festival “Vorterix Punk”, donde compartirá escena con la gente de Flema y la banda ganadora del concurso de la radio: Injeccion Sould. En diálogo con Hernán “Mantu” Mantoani, vocalista y guitarrista del conjunto rosarino, charlamos sobre lo que se viene para dicho evento, pero también hubo tiempo de dialogar sobre el presente de la banda, los buenos momentos vividos -sobre todo el último año-, y algunos detalles de la inolvidable experiencia de grabar un disco a metros del río Ebro.

El 20 de julio junto a Flema se viene el show del Vorterix Punk. Han elegido a dos bandas íconos del género, con más de 20 años de historia en la música. ¿Con qué sensaciones? ¿Cómo se preparan para este show y cómo se vive la previa?

Contentos, hacía bastante tiempo que no estábamos con los chicos de Flema, que son gente muy amiga de nuestra primera​ época. En realidad, cuando empezamos a incursionar acá (en Bs. As.) fueron los primeros con los que tuvimos contacto, y hoy sigue la amistad. Hemos hecho incluso giras grandes, de muchas fechas juntos, y hacía bastante que no estábamos, así que justo se dio esta producción del Vorterix Punk y está lindo. Justo en el dia del amigo, así que vamos a festejar un poco. Y nos preparamos armando un show que va a ser un poco más corto a lo que son los shows de Bulldog, así que estamos craneando algo diferente. Siempre nos gusta tener los shows​ armaditos, aunque parezca mentira, después de 30 años seguimos ensayando 3 o 4 veces por semana para armar los shows. Es lindo, nos gusta que salga todo bien.

Eso es algo por lo cual siguen estando donde están, teniendo la gente que los sigue, sacando discos: Por mantener esa postura de nunca parar de ensayar y mejorar día a día…

Yo creo que es un punto… Si bien disfrutamos mucho cada logro, cada paso, también siempre seguimos pensando al día de hoy: “Che podemos hacer mejores letras, o podemos tocar mejor, o mejorar los equipos”… Esa inquietud nos mantiene en estado de alerta. No nos deja sentados en una tranquilidad de decir: “Ah ya está, ya sacamos el disco que grabamos en España, nos ternaron para los Premios Gardel, ya está…”. Al contrario, eso nos genera más estado de intento y de ganas de mejorar.

Claro, justamente esto venía aparejado a la pregunta que te iba a hacer ahora. El año pasado tuvieron shows por todos lados, el show con Green Day, el disco (“Sangre y Fuego”), el show de Obras con DVD, la gira por España, etc. Con todo lo que vos decías, hay que superar un año tan intenso… ¿Cómo superás algo así?

A la mierda, me tiraste un montón de cosas -risas-. Pero bueno, mirá, después de haber grabado el disco, de todo lo que conllevó eso, del viaje a España, y que el disco llegue a estar ternado como “Mejor Disco de Punk y Rock Pesado” es un mimo, que es consecuencia de lo que vos estás haciendo. Eso es algo que no estaba pensado y que ya este año lo tuvimos. Después vamos a estar con los 20 años de nuestro disco “El Angel de la Muerte”, que lo vamos a sacar en  edición vinilo remasterizado, con nuevas fotos y con nuevas incursiones escritas adentro, como para también regalarnos a nosotros mismos cosas que fueron muy importantes, como la grabación de este disco. Lo hicimos en el Estudio Panda con el Polaco Zelazek de Los Violadores como productor. Así que siempre estamos intentando inventar, pero inventar cosas reales e intentar hacer cosas diferentes, no tocar 50 veces y hacer siempre lo mismo. Tenemos los 20 años de “El Angel de la Muerte”, la presentación de “Sangre y Fuego”, así que por suerte hay ideas, hay ganas, y estamos en movimiento que no es poco.

La verdad que no. Y siempre comprometidos un poco con lo que pasa en el país, por lo menos en lo que van componiendo. Desde que arrancaron siempre tuvieron esa connotación de estar alerta de lo que pasa alrededor, ¿no?

Sí, son cosas que quieras o no, te afectan, o las vivís. Te llegan de rebote, de alguna forma, en algún momento se ve reflejado que hay cosas que pasan que no te gustan, entonces también utilizar la música como medio de descontento, y decirlo… Siempre lo decimos, no como un estilo de esos que lo dicen directo, sino que tratamos de manifestar ciertas cosas, como en el disco “Ciudad Deseo” (2015) está “Víctima”, o acá en este último disco en el tema “Amo el Viento” hay una frase que dice: Ya no jugamos en las calles, ya no dormimos en los bares”. Dentro de una idea de adornarlo, de hacerlo más poético, te vas quejando, te vas metiendo, pero tampoco queremos que sea… Que también creo que no lo es por el estilo de música. No somos Exploited. Yo creo que dentro del punk no tenemos que ser cerrados, si bien no somos del estilo que van al palo, siempre quejándose, entonces la idea es no hacer una cosa de quejarnos todo el tiempo. Viste que ahora la gente entra y dice: “Vamos a escuchar lo que está mal…” y quieren romper todo. No porque a su vez, no es que nos planteamos no hacerlo, nos sale de manera así natural.

Y hablando del tema de lo que es la temática del festival que se viene en Vorterix que es el punk… La idea del punk ha transmutado mucho desde que se inició por los años ’70 hasta nuestra actualidad. Quiero que me digas vos, desde tu punto de vista, ¿qué significa “ser punk” hoy en día?

Mirá, justo hoy vinimos acá, haciendo la promoción del show en la radio Vorterix. En un momento de lo que estábamos haciendo, que eso te lo voy a contar después, ponen una nota de Piltrafa (Los Violadores), y él dice: “Te acordás cuando eras chico y alguna vez, porque si no lo tuviste nunca ¡no tenés sangre!, alguna vez estuviste en descontento con el sistema, o con quien sea, siempre lo tuviste. Bueno, está la gente que se lo guarda, y está la gente que se manifiesta y que por suerte tiene una banda. Eso es en este momento ‘ser punk'”.  Yo estaba escuchando eso y digo “Mirá, es verdad”, es como lo que te decía antes. Nos quejamos, nos ponemos en contra de las cosas y tenemos un medio para decirlo. Que si querés hasta se podría decir, que si tenés un medio, y para la gente que te va a ver, así sean 2.000, 1.000, 500 o 100, imaginate el poder que tenés. Por ejemplo, estás haciendo recitales previos a unas votaciones presidenciales o gubernamentales, y vos decís: “Che hay que hablar de esto…”,  entonces tenés poder y podés llegar a generar un movimiento de conciencia a alguien, tenés poder. Creo que nosotros siempre fuimos gente que siempre estábamos en descontento con algo. Y por otro lado te digo: “Mirá que bueno”, porque se hizo una proyección acá para que toque una banda invitada previa a Flema  y Bulldog. Lo hicieron en el programa de Rama Quesada, se tenían que anotar, se hacía un taller, y tres bandas llegaron a la final hoy, y nosotros estábamos como jurado. ¿Sabés cuántas bandas se anotaron de punk rock? ¡110, loco! Tenés que tener ganas. Entonces yo digo que es un género que está, pasa que no es un género que explota en los medios, pero es momentáneo. Porque en un momento empieza a explotar Green Day o The Offspring, y todas las compañías los hacen sonar en todos lados. Y toda la gente que no tiene en su cabeza una dirección concreta, como teníamos nosotros que nos gustaba el “Pun ró”, nos gustaba ir a Obras. Quien no tiene eso, va a lo que le van poniendo, que hoy en día es el reggaetón, y todo eso. Entonces si también en algún momento sale otra vez el género está, pero lo loco es que siempre hay bandas y siempre el under del punk rock está. Nosotros tocamos por todas las provincias de Argentina, y siempre hay bandas. De 5 a 10 bandas por ciudad que nos escriben para tocar y nosotros siempre les damos lugar. Entonces está el género, está latente. Pasa que no está visto popularmente, masivamente.

Más allá de lo musical y de lo relevante que habrá sido para ustedes la gira por España. ¿Qué momento te queda de aquel viaje? Algo que vos digas: “Esto es lo que más disfruté” o “lo que más me acuerdo”…

Particularmente, yo soy muy de los resultados. A mí por ejemplo, el disco “Salvaje” es un disco que lo tengo en el pedestal. Por su sonido, por las canciones, porque lo grabamos con Michel Peyronel (baterista y cantante de Riff), una persona que yo admiro porque era muy fanático de Riff. Este disco (“Sangre y Fuego”), yo lo pongo en el mismo lugar. Me encanta el producto final, me encanta cómo quedó, los arreglos, la simpleza, cada canción es una piña. Desde la parte musical, estoy contentísimo, muy contento. Y en cuanto a la otra parte, vos calculá que nos fuimos a un pueblito medieval del norte de España en la provincia de Cantabria, un pueblito que se llama Reinosa. Todo con calles de piedras, tenía 3 bares, 2 restaurantes, un puentecito, el río Ebro, y el estudio que fue en la casa del guitarrista de La Fuga (banda española). Eso fue mágico. Y no es que te digo: “Sí, estuvimos allá y creamos…”. No, porque ya teníamos todo creado desde antes, pero fue el estar y cómo lo grabamos, y sobretodo conocer un lugar así que de otra forma no lo hubiera conocido.

Y capaz si no hubieran creado el material acá, podrían haberlo hecho allá tranquilamente…

Y, siempre queda ahí. ¿Hubiera sido diferente si lo hubiéramos hecho allá? No lo sé… Pero la experiencia de estar ahí, de convivir con todos, estar 20, 25 días con tus compañeros, y estar dedicado a la banda está bárbaro, te abstrae solamente a eso. Hemos grabado discos en Rosario, y como vivimos ahí por ahí grabábamos la primera parte y decíamos: “No, mañana vengo yo…” y así. Acá era así -hace un gesto con las manos como demostrando unión-, todos metidos. Por ahí de a ratos uno decía: “Voy a correr”, el otro decía: “Me voy a tirar por ahí”. Había un laguito muy chiquito en el medio de todo el monte, y hacía un calor… Y una vez vienen Maxi (Maximiliano Bueno, productor discográfico y coordinador general de Pinhead Records) y Willy (Tagliarini, guitarrista de Bulldog) y dicen: “Hacía tanto calor que veníamos caminando y nos tiramos a un laguito”. Nando (Miguel, guitarrista de La Fuga), el dueño del estudio, les pregunta: “¿Cómo que se tiraron?, y ¿cómo estaba?”, y ellos le dijeron: “Estaba hermosa el agua, medio rara…”, y el otro les dice: “¡Cómo no va a ser rara si ahí es donde tiran los cadáveres de las vacas” -risas-. Pero bueno, en resumen te digo, fue una experiencia divina.

Hablando del producto final, de lo que fue este último disco. Ya lo han presentado, lo han tocado por varios lados. ¿Planean seguir girándolo en algunos lugares donde aún no hayan podido ir?

Sí, nos queda la presentación en México que la veníamos haciendo bastante seguido, y el año pasado no pudimos hacerlo porque estuvimos en España y demás. Hicimos 4 años seguidos México. Es un lugar donde a todas las bandas argentinas que van les va bien, tenés que ser muy choto para que te vaya mal. ¿Pero por qué digo qué tenés que ser muy choto? Porque el mexicano respeta y valora muchísimo al rock argentino, al rock nacional en su totalidad. Desde Cerati, hasta el punk rock. Dicen que en Latinoamérica los mentores del punk rock fuerte fueron los argentinos. Entonces, vamos a ir a presentar el disco ahí que no pudimos ir el año pasado y tenemos mucha gente que nos pide con ganas. Así que bueno, con un montón de cosas para hacer, con proyectos, y sobretodo con energía y ganas de hacerlas.

 

Por: Alejandro Jerez

Fotos: Guadalupe Romero

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