Entrevista con Atropello Carregal: “Ser independiente siempre es hacer algo más”

Atropello Carregal se presentará nuevamente en la mítica sala de Palermo: The Roxy Live. En la misma localidad, unos días antes del show, Gonzalo “Pollo” Fernández (guitarra y voz de la banda) se detuvo a charlar con Javier Abbas sobre realmente todo. Los preparativos para el 21 de Abril, cómo afectaron los cambios de integrantes, su relación con el público, el análisis de algunas letras de canciones propias, adelantos sobre nuevo material y cómo se manejan siendo independientes.


Tenemos nuevamente un Roxy, el tercero con este disco, con los cambios de que, por un lado, ya había pasado en 2015 que cambiaron de bajista y ahora se presentan como quinteto

G: Exactamente


¿Van a sentir distinto este Roxy? ¿La energía va a ser diferente a como venía siendo antes?

G: Si lo comparamos con un Roxy anterior, Roxy contra Roxy, lo vamos a sentir distinto. Pero al estar ya tocando hace bastante con esta formación, con este quinteto, con el show no vamos a sentir tanta diferencia, estamos como acostumbrándonos. Ahora, si pudiéramos abstraernos y hacer un juego de comparar el Roxy de la otra vez con el que va a ser, seguramente si, lo vamos a sentir distinto, no se los chicos por su parte, pero yo por supuesto: estar al frente no es lo mismo que estar al costado y transmitir todo lo que se transmite con las letras y con la interpretación y, digamos, estar al frente de la banda, es algo distinto.
Juan Franke se fue a mediados de año pasado, así que ya la vienen llevando bastante como quinteto y ya va a ser el tercer año que van girando el mismo disco. ¿Sienten que la interpretación va siendo distinta, de alguna forma?

G: Sí, nos pasó, respecto a lo que decís, que es el tercer año con el mismo disco, que se nos pasó rápido. Por un lado, por la ida del bajista en su momento, lo que nos representó incorporar a alguien nuevo en la banda, y pasar los temas de nuevo. Ahora, con la partida de Juan a mitad de año, pasó un poco lo mismo: estuvimos reinterpretando todas las canciones de nuevo y reacomodando algunas cosas. En todo ese lapso se nos fue mucho tiempo y parece mentira que ya hayan pasado tantos años con este disco. Y si, noto mucho cambio: el primer show, me acuerdo, apenas se fue Juan, había pasado muy poco tiempo y ya tuve que ir al escenario: teníamos una fecha ya arreglada. Dijimos “vamos a hacerla igual con la formación con la que nos vamos a quedar”. En esas primeras fechas yo sentía que estaba atado a la interpretación que había quedado que hacía Juan, que estaba buenísimo, pero con el correr de los shows uno trata de darle la impronta de uno así que yo siento que hoy por hoy las canciones tienen algo distinto, que es lo que yo les trato de dar, lo nuevo. Si alguien nos vio en el Roxy pasado y viene a este, seguramente encuentre una banda distinta de algún modo.
Cuestión importante: “La Moral de la Naturaleza” es, según ustedes, el disco más maduro que tienen en la banda y ya en entrevistas anteriores hablaron de que los contenidos sociopolíticos que contiene el disco atravesaban en su momento discusiones que tenía la sociedad –al menos para 2014, estamos en 2017-. ¿Cómo crees vos que la situación de hoy día pueda verse reflejada en las letras que ya tienen desde 2014?

Recontra encaja, digamos, porque, de alguna manera, lo que proponemos con “La Moral…” es rever todas aquellas posiciones que tienden a lo conservador, al no querer cambiar el Status Quo, al no querer discutir nuevas cosas desde otras ópticas. Me parece que justamente hoy estamos viviendo un momento que desde discursos que apelan a lo neutral, a lo objetivo, al dialogo absoluto como si todo fuese color de rosas, se desvía la mirada de los conflictos, con el conflicto bien entendido, porque conflicto significa estar en eso, en una puja de derechos o de cosas que uno piensa distintas y que las quiere cambiar. Me parece que hoy justamente desde un lado que se hace en neutral u objetivo se pasan por encima discusiones que están buenas que en las sociedades se den y que discutir no es siempre malo, y confrontar no siempre está mal. Entonces, hay que tener cuidado. Igual, me parece que este es un momento en el que nos estamos dando cuenta que… es bastante obvio: sobre algunas discusiones uno puede tener dudas, pero cuando un presidente no twittea algo el 24 de marzo pero sí twittea cuando va a salir a jugar argentina un partido contra Bolivia, deja todo más claro que antes.
Ahora que se fue Juan empezaron a largar Singles reeditando temas de “La moral…”, que fueron “Chupasangre”…

G: “No quiero”
Y ahora a principios de año “Al fondo”…

G: ¡Y basta!
¿Y basta? ¿No van a sacar más temas además de esos?

G: No. Reeditamos, como vos dijiste, esos tres temas del disco anterior, sacamos unos videos en vivo de un Beatflow que hicimos, que ahí son cuatro temas. Eso fue como para que haya dando vueltas algo de material de la banda en la actualidad. Pero hasta ahí llegamos con los temas viejos. Ya este año estamos preparando cosas nuevas para meternos en el estudio y lanzar cositas absolutamente nuevas.
Justo me sacaste las palabras de la boca, porque se me ocurría preguntar – debido a que ya van, justamente, tres años – si el disco “La moral…” todavía tiene energía para seguirlo girando o si hay una necesidad de arrancar con algo nuevo. Ya me estás diciendo que van a empezar a trabajar en estudio. Entonces, ¿qué nos depara el futuro musical de la banda?

G: Nos pasó, como te contaba, con todas las partidas que tuvimos, que todo el tiempo nos fuimos reinventando. Entonces, todo este tiempo se nos pasó enfocados en eso y no tuvimos la necesidad de sacar cosas nuevas. Pero igual siempre se iban acumulando cositas, y ya creemos que es el momento. Así que sí, ya tenemos varios temas que están preproducidos. Seguramente lancemos algo para mitad de año en adelante, algo en forma de single, pero temas absolutamente nuevos. Suponemos que en junio/julio ya estaremos dentro del estudio. Por ahora lo que hicimos fue preproducir todo, juntarnos varias veces con la compu y hay cosas que están buenísimas. Creo que sigue siendo fiel al estilo de Atropello pero siempre con esa inquietud de ir por cosas nuevas.
¿Vamos a escuchar algo de eso nuevo que tienen preparado en el Roxy?

G: Sí. Estamos ya con un tema que lo hicimos en la última fecha en Chivilcoy –se llama “Ojalá Que Pase Algo”- que lo vamos a hacer seguramente en el Roxy.
Ustedes han dicho en alguna que otra entrevista que Chivilcoy, para ustedes, es como jugar de local. Ustedes son de Munro pero sienten eso de esa localidad. ¿Qué tanta energía sienten allá? ¿Qué les atrae a ustedes del público de allá?

G: Se dio algo particular ahí en Chivilcoy por una cuestión de facilidades de gente de allá que nos podía hospedar y de encontrar un bar donde se podía hacer rock. Se dio un lugar al que se podía volver varias veces. Tal vez a otros lugares tenemos muchas ganas de ir pero la logística se complica, por lo que no podemos repetir tan seguido el lugar como nos gustaría. A Chivilcoy se nos dio que pudimos ir varias veces hace muchos años y los últimos tres o cuatro shows nos dimos cuenta que había gente que nos iba a ver directamente y que transmiten una energía sarpada porque terminás el show y están prendidos fuego, no quieren que dejes de tocar, te bajas del escenario y la gente te lo hace saber. Te encontrás con que la gente se copa y se pone a cantar las canciones.
Ustedes son de Munro, están desde 2005 tocando, sacaron un EP homónimo y tres discos, siendo independientes. ¿Sintieron que el esfuerzo de ser independientes fue cada vez menor? ¿Cómo vieron la respuesta del público con el paso del tiempo?

G: Me parece con este momento que tienen las bandas, ser independiente no es tal vez levantar una bandera como era antes, cuando había muchas bandas en el momento con discográficas y una o dos eran independientes. Era como ir en contra de lo establecido.
Hoy día me parece que ser independiente es una manera de trabajar, ya sea por la razón que sea: porque las discográficas ya no están interesadas en bandas nuevas, ya no existe ese motor que tal vez antes existía. Laburar independiente es la que te queda y es la forma a la que estamos acostumbrados. Y si te preguntas si es más fácil o si hacemos menos cosas, yo te diría que es al revés: en el afán de querer volverte cada vez más profesional desde todos los puntos de vista: desde la comunicación, el audio, cómo grabás un disco. Entonces, siempre nos exigió un poquito más y un grado más de compromiso.
Por otra parte, yo creo que se notó mucho con este último disco, que la gente sintió que la banda estaba laburando muy profesionalmente y se vio plasmado en el audio. Suena el disco y ya decís “ah, esta banda suena bien, laburó bien e hizo bien las cosas”. Así que el disco es como algo que se materializó y la gente nos hizo sentir que la gente paraba la oreja respecto a eso.
Otra cosa que notamos mucho fue en los shows a partir de que empezamos a trabajar con Federico Nill, nuestro sonidista en vivo, que trabaja también con El Buen Salvaje y otras bandas. Fue impresionante, al estar con él en diálogo musicalmente, ver que la respuesta de la gente fue otra. Arriba del escenario lo re sentimos, sobre todo cuando compartimos shows con otras bandas –que son la mayoría de los shows-. Hay mucha gente que no te conoce, que te escucha por primera vez y se nota mucho cuando captas la atención de esa gente que fue a ver a otra banda, se hace un silencio respetuoso de lo que estamos haciendo.
Por un lado, bien dijiste el tema del escenario independiente: uno lo ve remando. Pero la banda independiente no incluye solamente la banda, sino también manager, sonidista, prensa, productor del disco. ¿Cómo influye la parte del equipo no musical, que están también empujando en el proyecto?

G: Bueno, cuando decía que esto de ser independiente siempre es hacer algo más, es empezar a darte cuenta de eso. Al principio, éramos nosotros más la novia de uno que se copaba a conseguir fechas y nos manejábamos con eso. Después, fue un “no, necesitamos un manager que se dedique a esto y sepa moverse bien al respecto”, por lo que empezamos a trabajar con uno. Luego fue sumar un sonidista en vivo para plasmar lo que la banda suena cuando se ensaya y todo –es fundamental tener un sonidista-. Después fue el modo de laburar los discos, cambiar la forma de laburar: no es suficiente juntarse a ensayar, pasar los temas nuevos. Fue laburar una pre-producción mucho más minuciosa. Elegir los productores de los discos.
Es fundamental, si esto lo lee una persona que está arrancando con una banda, que hay cosas que hay que ir cumpliendo. Primero la banda tiene que estar buena, dentro del criterio de cada uno: vos, que estás haciendo la música de tu banda tenés que estar convencido que eso está bueno y de esforzarte para que eso sea cada vez mejor, no quedarse en la cómoda de “lo mio está buenísimo, lo que hace el resto es una mierda”. Después, a partir de eso, laburar con más gente que sepa laburar de lo que es desde conseguir una fecha hasta hacer merchandising. Mientras te rodees de más gente que sepa de esas cosas, mejor, porque es súper desgastante y el músico mucho tiene ya con lo que es la parte musical. La otra parte es fundamental y tiene que estar. Entonces, hay un grupo ahí de gente, que son Sergio Visciglia, Maitena Cortázar, Federico Nill que nos dan una mano en todo eso y son fundamentales para que la banda camine derecho.
Ustedes cambiaron el productor desde los primeros dos discos al tercero y me acabas de decir que van a empezar a entrar al estudio desde mitades de año. ¿Van a mantener el productor?

G: Sí: los primeros dos discos, como vos decís, los laburamos con Ricky Sáenz Paz, que nos tuvo mucha paciencia y nos ayudó muchísimo. Ya para el tercer disco, dimos con Lucas Gómez por haber visto sus trabajos anteriores. La verdad que terminamos súper contentos ya que el disco sonó muchísimo mejor de lo que nosotros creíamos, nos hizo crecer un montón como músicos viendo cómo se labura y lo único que nos pidió, viniendo a un par de ensayos, fue que toquemos bien, siendo la primera tocada que le hacíamos en vivo. Lucas Gómez es un capo: laburó con un montón de bandas como Eruca, como Científicos del Palo. Ahora grabó con unos amigos nuestros, que son Fisurado Y Paranoico Por Mi Sombra Persecuta, que son de Junín. Me encanta lo que hace a nivel audio y la verdad es que, desde el audio, porque nunca se metió en las composiciones más que decirnos de alargar algún estribillo o algo así, me hizo entender que también se compone y que las canciones mutaron para mejor después de pasar por él. Con todo esto que te digo, lo que suponemos es que si todo se da, si podemos coordinar horarios, que no es poco, seguramente el nuevo material lo hagamos con él.
Si ya a mitades de año van a empezar a grabar, ¿van a desaparecer un tiempo de los escenarios?

G: Tenemos varias fechas en vista, así que no podemos despedirnos de los escenarios: vamos a ir Escobar, Luján, Ramos, tenemos varias actividades programadas. La idea es seguir tocando y preparar esto nuevo. Vamos a hacer algo que no hicimos antes que es grabar de a ráfagas. Vamos a ir primero a grabar cuatro temas y después vamos a ir viendo cómo los vamos presentando: seguramente algunos en forma de single y otros quedarán esperando para que salga el disco –es algo que no tenemos muy decidido-. Esta metodología nos va a permitir grabar a full y seguir trabajando en vivo tranquilamente. La idea es hacer las dos cosas y no parar de tocar en los escenarios.
Para el nuevo oyente que va a ir al Roxy, ¿vos que pensás que le va a hacer sentir la banda?

G: Yo creo que lo que sorprende al oyente que va por primera vez es que escucha una banda ajustada: ensayamos mucho, con muchos cambios de ritmo – jugamos con muchas rítmicas – y lo tratamos de ajustar lo máximo que podemos. Creo que notan una banda muy ensamblada, algo que nos llevó tiempo y estamos re contentos porque los sentimos sinceramente así. Por otra parte, creo que lo que tenemos, si bien hacemos muchas cositas, muchos arreglos, no perdemos de vista lo que es la canción. Creo que si agarramos una acústica y las tocamos en una radio, también funcionan: eso fue la lucha eterna que tuvimos con Atropello y que hoy lo estamos logrando.
Habiendo todo un compendio de temas dentro del disco, ¿cuál es el que más te representa?

G: Hay dos canciones que, desde la letra, me parece que dan en el clavo de algo que yo pienso. Atropello, en las letras, apela mucho a dudar. La duda siempre está presente, la angustia de la duda siempre está presente y la incomodidad de eso. También hay algo de culpa en Atropello, creo que eso ronda por ahí. Y me parece que el tema uno, que lo hizo Diego Parisi – que no es el mayor letrista de Atropello- tiene una letra espectacular: “Como Sos”. Me identifica mucho porque es como una letra que se va haciendo preguntas a sí mismo, que habla de la libertad y que somos una generación que creció más libre que otras generaciones pero no por eso en libertad absoluta y se repregunta cuán libre somos, de la libertad coartada que tenemos en la sociedad, desde un buen punto de vista porque uno no puede hacer lo que se le ocurra, pueden pasar unas cosas pero no otras, para que todos podamos vivir en sociedad sin matarnos unos a otros. Y también se pregunta de la libertad que uno mismo se podría llegar a dar, que es algo más psicológico que no te atrevés a hacer, cosas que son tabú, entonces capaz en tu cabeza están y te encantan pero no lo podés lograr, como puede ser algo que te guste en tu libertad sexual y no lo puedas plasmar. Así que, desde ese punto de vista, “Como Sos” está bueno desde lo que se plantea y va por varios lados. Otra canción que siento que me representa mucho es “Al Fondo” que la escribí yo. Tiene como algo medio irónico y – capaz no está bueno explicar tanto las letras de las canciones, está bueno que a cada uno le dispare- tiene una frase, que me parece que está buena, que es “me voy con mi vanguardia al fondo” como pensando que cuando querés ser tan cocorito y tan “todo no te gusta”, a veces terminás del otro lado y hay que tener cuidado con eso. “Al Fondo” es una letra que me gusta y desde la ironía, de un lenguaje que tiene Atropello en general, tira un par de cositas que están buenas.
¿Te sentiste alguna vez el personaje que tiene “Al Fondo”?

G: Tal vez en la adolescencia, cuando uno intenta diferenciarse mucho, terminás en ningún lado, también. Tal vez, en algún lado, cuando era más chico, sí. Uno tiene todo el tiempo el riesgo de ser ese personaje. Uno intenta tener las orejas bien paradas para no serlo. Pero, como te decía, hay algo bien adolescente en querer diferenciarse todo el tiempo, tal vez en mi adolescencia lo he sido, espero no serlo ahora a mis 28 porque sería bastante pelotudo ser un rebelde sin causa. Uno cree que no es ese personaje, pero hay que estar atento porque en cualquier momento lo podés ser. O, tal vez, en una parte de tu vida no lo sos y tenés todo bien en claro, sos muy crítico y autocrítico y estás en un lugar bien atento, pero en otro no lo sos, no te diste cuenta que entraste en la misma dinámica de siempre. Hay que tener cuidado, preguntar, dudar.
Ustedes ya vienen con una idea bastante interesante desde el último disco. ¿La piensan mantener o piensan hacer una conversación crítica como vienen haciendo pero desde otro punto de vista?

G: Creo que algo de lo que veníamos diciendo, con el último disco todavía queda. Como que nos siguen llamando las mismas temáticas, que igual son muy abiertas. Hacemos canciones, porque estamos hablando todo el tiempo del pensar y qué sé yo, pero no estamos escribiendo un libro de filosofía ni un ensayo. Hacemos canciones: dentro de esta posibilidad, tratamos de dejar una idea que esté buena, que nos represente. No somos poetas tampoco, por lo que no pensamos que cada palabra que arrojamos al papel es una flecha a la mente de las personas. Creo que algo de lo que hablamos en la moral está en las canciones, en unas más, en otras menos. Supongo que siempre el punto de vista cambia, porque uno no es el mismo todo el tiempo, por lo que pienso que inevitablemente lo estaremos encarando desde otro lugar, sin darnos cuenta, o tal vez a conciencia. Eso quedará en la gente cuando lo escuche y ver qué le pasa.
Bueno, pero para eso vamos a tener que esperar a 2018 posiblemente, o tal vez algo para mitad de año…

G: Bueno, en el Roxy van a poder escuchar momentáneamente algo de lo nuevo. Creo que el tema que vamos a tocar es un tema más de amor pero, como somos muy enroscados, aún hablando de amor está la duda, está la culpa y está todo eso que nos aqueja siempre.
Entonces, 21 de abril, Atropello Carregal vuelve al escenario mítico del under en Palermo. ¿Qué esperás que se dé en este Roxy?

G: Primero, espero que funcione todo técnicamente. Después, que sea un buen show: que se escuchen los diferentes momentos que tiene el show. Hay momentos más oscuros, y Atropello tiene eso que al recorrer el show tal vez terminamos en una etapa mucho más fiestera. Lo que a mí me gusta es que esas etapas que se dan a través del show se noten y que haya un buen contraste: que terminemos todos bien arriba cantando y bailando y que tal vez el momento más oscuro, más power, se note. Que la gente se enfieste, que venga a pasar un buen rato, a escuchar música; que nos preste atención la gente nueva y que la gente que no es nueva agite para contagiar a los demás.

 

Entrevista: Javier Abbas

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