El Buen Salvaje @ Uniclub | 15.12.17

El Buen Salvaje despidió el año el 15 de diciembre en Uniclub con sus clásicos infalibles e invitados sorpresa.

Las puertas de Uniclub abrieron a las 20.30 para recibir a los ansiosos y entusiastas de las nuevas bandas en su local. Para ir dejar un escenario propicio para recibir a El Buen Salvaje, la noche inició de la mano de Arrayan, para luego dar lugar a Marfil. Ambos tríos proporcionaron la potencia necesaria para entretener al público en la noche calurosa de viernes.

Pisando las 23, El Buen Salvaje apareció en escena con “Absorción” y prosiguió de forma inmediata con la cadenciosa “Pecado Verbal”, de forma igual a su tercer disco de estudio “Multitud al Acecho”. Las guitarras distorsionadas características del grupo se apoderaron del lugar ubicado en el barrio porteño del Abasto y mantuvieron ese nivel de potencia a lo largo de todo el recital.

Al culminar “Jardín Ultravioleta”, Martín expresó: “Esta fecha la veníamos preparando hace mucho, estamos muy felices de poder estar acá”. Su vestimenta, una musculosa negra y un short corto con dibujos, lo decía todo: la noche de (casi) verano porteño no daba respiro. Sin embargo, la banda continuó y demostró que a pesar del calor, podrían seguir dejando lo mejor de sí. El show continuó con una pequeña bajada de decibeles, continuaron “El Duelo” e “Ingrávido”.

El primer invitado de la noche fue Sebastián Do Curral, cantante de la banda Nilo, quien aportó su voz para “Estratagema”. La canción cobró su mayor sentido en el show que se llevó a cabo al día siguiente de la marcha en el congreso contra la reforma previsional. “Es su trabajo el arte de disfrazar. No me mientan nada es real”, mencionaba la canción con las voces enfurecidas de Sebastián y Martín. Con la retirada del escenario del invitado, la noche siguió con “Imagen del doble”.

Con la noticia de un nuevo disco en camino, que ya se encuentra en proceso de grabación, el público exaltado recibió a Luciana Segovia, cantante de Cirse. “La Rubia Tarada”, canción perteneciente a Sumo, comenzó a sonar con el sonido propio de El Buen Salvaje, en lo que fue una versión más rockera y riffera. Con su cabellera roja al viento, Luciana aportó su voz y desplegó su energía sobre el proscenio.

Los presagios del final indeseado llegaron de la mano de “Heridas Invisibles”. Para cerrar la velada con el vigor al máximo, el riff pegadizo de “El Maldito” sonó para llevarse todos los suspiros. Con la foto final y la promesa de un nuevo disco para 2018, El Buen Salvaje cerró su año en Uniclub con la certeza de que “lo mejor está por venir”.

Crónica: Belén Rossi

Fotos: Jesica Cabrera

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