DZS + NOFT + Dejame Ser + Dragones @ The Roxy | 26.11.17

“Suban todos a mover el orto” al ritmo del metal

Foto: Santiago Russo

El Roxy tuvo una degustación del oeste de 4 pasos:
La recepción de entrada no es la más liviana, con unos bocados escamosos de parte de Dragones, sus riffs salvajes como panteras y su influencia blusera escondida.

Dejame Ser conforma el segundo plato, empezando con un formato confuso de guitarra, batería y un MC. Todo se aclara cuando el tercero agarra el bajo y completa la formación. Luchando contra el tiempo y las inconveniencias técnicas, este trío de groove combativo supera la primera impresión y demuestra que hay veces donde el verdadero sabor puede demorar en aparecer.

Introducido por un conejo diabólico y humanoide, el aperitivo previo es un cóctel de tequila e irreverencia sónica por NOFT, una banda en la que nada tiene sentido: Miembros que parecen de agrupaciones opuestas, screamos bailables, y un pop-rock retorcido dominado por la absurdidad.

Es el turno de la etapa principal, y se sienten los primeros aromas exóticos, de cierta procedencia electrónica. Las voces se diluyen entre sí y marcan la llegada de “La Armonía Del Caos”, y con ella, el futuro del metal argentino. Van pasando los diferentes platos, cada uno más sumergido en especias picantes: “Lado Locura” es el grito de guerra para el ejército recientemente uniformado con remeras iguales, símbolos de un mismo bando, una misma razón de estar ahí. “Tu Realidad” metralla las quejas a altas velocidades, apuntando y llenando de balas a los medios que “creen que cargan sus armas con buenas ideas, comiéndose la verdad”. Con un mensaje bastante claro, “Viento En Contra” aporta una dosis inesperada de hardcore punk que no va a parar hasta que sientas el impacto, completada con una armonía triple en el silencio. Es el mismo “Silencio” el que se pregunta “dónde van a quedar las melodías que no pude cantar”, dejando su voz para el público en una balada tan llena de expresiones hermosas que termina afirmando… “Hay cosas que no entran en una canción”. El momento conmovedor desaparece con facilidad, reemplazado por el “Fabricante De Ilusiones”, marchando entre las sombras, modelando realidades, moviendo las cuerdas de las cabezas huecas y escribiendo las reglas de este mundo destrozado. El blast-beat da el pie para aquel que estabas esperando que no vuelva a aparecer, pero está acá y es porque quiere “La Revancha”.

El día anterior, muchos habían tenido el placer de escuchar “Uptown Funk” por su artista original, pero creo quedarme con la reversión del conurbano salvaje que anticipa el final la de la fiesta, esperando que se convierta en un futuro clásico del under.

Y ahora sí, se van a la mierda, sin antes dejar algo muy claro: no sólo importa el camino recorrido, ni el tiempo que pasó… Sólo importa “Avanzar”.

 

Crónica: Yaco Weiman

 

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