Deja Vú @ Kirie Music Club | 21.04.18

Tras más de un año de preparación y trabajo, Deja Vú sacó a relucir su nuevo material el pasado sábado en Kirie, San Telmo. “Teoría del Caos”, el nuevo disco de la banda, tuvo su presentación con mucha energía y a sala llena de fanáticos ávidos de escuchar las nuevas canciones.

Se hizo rogar. Meses y meses pasaron desde las últimas presentaciones de Deja Vú en vivo, hasta que llegó la hora de preparar el nuevo material. Tras un intenso trabajo de grabación, producción y demás, llegó por fin el tan ansiado segundo disco de la banda. Ahora faltaba otro paso importante: la presentación.

El lugar elegido fue Kirie Music Club, en donde convergen la Avenida Independencia y la calle Bolívar. Con mucha ansiedad, los fanáticos de la “D” comenzaron a llegar al lugar cuando todavía faltaba bastante para el inicio del show. Se notaba un ambiente de alegría, pero también de incertidumbre y expectativa de ver las nuevas canciones de la banda por primera vez en vivo.

Pasadas las 22 horas, y con la sala llenándose hasta último momento, el telón se abrió lentamente dejando a la vista un escenario completamente oscuro.
Las sombras dejaban entrever a Franco Devincenzi, en voz y guitarra, a Diego Álvarez en bajo y coros, Gastón Coloma en batería, y a una cuarta sombra que llamó la atención de los presentes. El integrante misterioso no había sido presentado en forma oficial, pero estaba allí presente, junto a Franco, ocupando un lugar con su guitarra.

La pista que da inicio a “Teoría del Caos” comenzó a sonar lentamente. De esta manera “Preludio: Sangre”, dio inicio a la presentación y fue el puntapié inicial para que tras un potente alarido, el vocalista salude a su público con un: “¡Buenas noches Kirie!”, y dé rienda suelta a la primera canción del disco: “Insano”. La fusión poderosa de las dos guitarras, más la incesante y poderosa base comandada por Álvarez y Coloma, demostraron en este tema la esencia principal del disco. Cabe destacar que la versión en estudio de esta canción cuenta con la presencia de Gabriel Leopardi, de Cirse, en guitarra.

Con otro breve saludo intermedio, la historia continuó con “La Condena”, dando a entender de esta forma que el disco sería presentado de forma corrida. La pista con aires de música electrónica y la base inicial a cargo del baterista, le dan un toque misterioso a un tema que enseguida toma la impronta de Deja Vú, y explota para tomar el color habitual de la banda. Cerca del final, las palmas del público anteceden a una sección de la canción en la que Franco rapea una larga estrofa, donde la dura realidad que se vive en nuestra sociedad actualmente resalta como tema fundamental, con frases duras y concretas como: “Aprendí en un segundo qué es la vida, qué es la muerte, qué se siente que te apunten con un arma en la frente”, entre otras.

“Fronteras” es la canción siguiente y contiene en su estructura un sonido emparentado en algunos detalles con la impronta habitual de Carajo. “A dónde llegan las fronteras nunca lo sabremos”, canta Franco en una de las frases del estribillo, la cual termina resumiendo un poco la idea del tema: un grito desesperado a la búsqueda incesante de las metas a cumplir.

El protocolo de presentación del disco nuevo se desvió un poco de su camino para animar a todos los seguidores con un clásico del primer disco: “Tus Miedos”. Promediando la primera parte del show, “Interludio: Venganza” dio inicio a la segunda etapa del disco con otra pista de sonidos agudos que se alternan en intensidad constantemente. Los machaques incesantes de guitarra son el pilar fundamental en “La verdad”. Si bien la furia constante del tema tiene su parte suave cerca del final, donde los matices se asientan y el tempo retrocede un poco para un cierre, enseguida la canción retoma su rumbo habitual y termina a la manera de Deja Vú: a pura potencia.

En medio de un breve parate, Franco vuelve a tomar contacto con el público, y ante las risas generalizadas, concluye sus bromas diciendo: “Este es mi show de stand up”. Tras las carcajadas generales, enseguida dieron rienda suelta a “Paria”, tema referido a la traición, con la potencia a mismos niveles que la mayoría de los temas del disco, y otro poco de rap en el medio para aportarle otros matices y colores al material en sí. La particularidad de este tema es la participación del cantante de Roma, Sergio Múnich, en la versión del disco de estudio.

El momento épico de la noche llegó cuando volvió a sonar otro de los clásicos de la banda. Los acordes de “Límites” encendieron la sala, más aún cuando Franco exclamó: “Todos los que quieran subir a cantar tienen el micrófono abierto”. Con la invitación extendida, un grupo de 3 o 4 seguidores se subieron a cantar el tema a viva voz a la par de los músicos.

Para ir llegando a la recta final del show, la pista volvió a sonar para marcar la última etapa de “Teoría del Caos”: “Finale: Recuerdo”, cuya continuación se dio con la interpretación deEn Llamas”. Tras los agradecimientos de rigor, Franco se dio una pausa para presentar a sus compañeros, develando así la identidad del nuevo guitarrista: Nahuel “Chipi” Videla. A medida que los temas iban pasando, la intensidad iba creciendo cada vez más, desde la música y desde lo emocional. “Géminis”, fue uno de los temas más esperados por los viejos seguidores de Deja Vú, ya que la canción tuvo su lugar en vivo desde los primeros tiempos de la banda, pero no había quedado dentro del primer disco (“Zero”, 2014), tomando lugar dentro de los 13 temas de “Teoría del Caos”.

En el cierre, que estuvo a cargo del último tema del disco: “¿Dónde está el sol?”, la intensidad bajó un poco y los ambientes y matices que dicho tema presenta se mezclaron en el aire. Pero, Deja Vú tenía un as bajo la manga, y antes de retirarse del escenario, la banda le regaló a su público un último tema del primer disco: “55”, una balada lastimera pero que no pierde la esencia metalera del grupo en algunos pasajes de la voz, y en la fuerza del estribillo.

Ahora sí, con el final a pura emotividad, la banda saludó a su público mientras regalaban púas y listas del show, y después posaron para la foto final. La despedida a puro aplauso, le dio cierre a este primer paso de “Teoría del Caos”, pero a la vez abre el camino para otro paso aun más largo e importante que la presentación: revalidar el trabajo realizado y hacerlo sonar hasta el rincón más recóndito del país.

 

Crónica: Alejandro​ Jerez

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