Mustafunk @ Auditorio Oeste | 21.04.17

De revelación a revolución:

Mustafunk en Auditorio Oeste

Viviendo uno de los mejores momentos de su joven carrera, el revolucionario quinteto Mustafunk aterrizó el pasado Viernes 21/4, en Auditorio Oeste, para brindar una fiesta alocada y sin precedentes. Con su tradicional desparpajo en escena y ese estilo fuera de serie que tanto los identifica, los oriundos de Paso del Rey atrajeron a un gran número de seguidores que no paró de saltar y cantar durante toda la noche.

¿Cómo poder destacarse en el mundo de la música con la cantidad de bandas que salen a la escena cada día? ¿Cuál es la fórmula para lograr causar impacto y lograr la atención de la gente?. No hay una respuesta única quizás, para éste tipo de preguntas. Lo que si ésta claro es que hay ejemplos concretos a seguir, en la actualidad, para poder llegar a responder estas cuestiones.

Muy seguramente, estas dudas y muchas otras tuvieron los Mustafunk cuando dieron inicio a su carrera musical allá en su Paso del Rey natal, cuando corrían los inicios del año 2009. Hoy, con más de 8 años en la escena, dos discos en su haber (“Salpica” en 2013 y “Laboro Chamanik” en 2016), el quinteto se afirma como una de las bandas más populares de la escena emergente y apunta a seguir escalando aun más arriba.

Con el simple motivo de volver a uno de sus escenarios favoritos, “Musta” recaló en Auditorio Oeste el viernes pasado, luego de un arranque de año imparable con shows en el Rock en Baradero, Groove y Niceto entre otros grandes escenarios.

La cita arrancó desde bien tempranito, pasaditas las ocho de la noche, donde los primeros ingresantes pudieron disfrutar de la gente de Hacete la Cabeza, oriundos de Ituzaingó. Con ciertas raíces folclóricas y tangueras, mezcladas a los furiosos sonidos del rock, la banda empezó su jornada con “La Venganza de la Tierra”, para darle paso, luego de los primeros agradecimientos, a “Rayo”. La voz fuerte y a la vez dulce de Mariano Tirone, expresa mucho sentimiento y emotividad en cada verso, y a su vez, las letras reflejan con claridad y un poco de crudeza también, la realidad social en la que vivimos.

“Tomar lo que me hace bien, soltar lo que me hace mal” recitó Tirone en el tercer tema de la lista, en una de las fraes mas lindas y directas del show. Tras la interpretación de ésta canción, llegó el turno de “En la luna”. Antes del final, Mariano gritó: “Por 30.000 compañeros desaparecidos…” , y junto a un pedido de compromiso con la realidad por parte de los músicos, se despidió de los presentes con un enorme agradecimiento, dejando para el final “Fútbol y folclore”. La respuesta de los madrugadores fanáticos fue con muchos aplausos para el quinteto de Ituzaingó, que seguramente seguirá trabajando para después de 7 años de carrera alcanzar el sueño de editar su primer material discográfico.
Con el peso de la historia y la trayectoria, Hispanoparlantes hizo su entrada en el Auditorio, para el gran recibimiento de un gran marco de gente que ya se había sumado a la fiesta. La banda que en los ’80 y ’90 era liderada por Pablo Rodríguez, ex – tecladista de los Auténticos Decadentes, y hoy además, tiene en voz principal a Germán “Condor” Sbarbati, actual voz de Bersuit Vergabarabat, salió rockear al estilo de la vieja escuela, aunque si se quiere, con el agregado de una pizca también de juventud que le dan la reciente inclusión de sus dos actuales guitarristas: Agustín Marinelli y Serafín Rodríguez, ambos de Mustafunk.

Con una base bastante murguera, con tintes de folclore y candombe, “Sueños” fue la canción elegida por los oriundos de Ramos Mejía para abrir el show. Explorando una diversa variedad de sonidos, siguieron “Confianza” y “La fábula de la vieja y la trompeta”, dos temas donde la combinación de los estilos llevaron a los presentes a un viaje de ida por el reggae y el blues con el rock en el asiento del acompañante.

Con estas fluctuaciones sonidísticas y varias modificaciones en la formación, los Hispanoparlantes le fueron sumando dinamismo y energía al show. En cuanto a los cambios, Rodríguez intercaló roles con Sbarbati en varias ocasiones y también tocó el saxo, el oboe y la flauta. Para el final, la banda se reservó dos temas que grabaron para “Laboro Chamanik”. Primero, Rodríguez presentó e invitó a Camila Marinelli, baterista de “Musta”, a tomar asiento en la batería, dejándole asi el lugar en la voz a Marco Pusineri, quien se adelantó al micrófono para cantar “Cono”. Ésta canción, de por si bizarra, monótona, y a la vez pegadiza y divertida, le dio un gran toque de humor a la noche. El otro tema incluido en el último trabajo de Mustafunk es “Lo esencial”, y fue el tema elegido por los Hispanoparlantes para cerrar de manera excelente su participación en la fecha.
Pasadas las 22:15, llegó el turno del plato fuerte. Mustafunk saltó al escenario para la algarabía de un Auditorio Oeste, a ésta altura ya repleto por donde se lo mire. Apenas con un par de saludos hacia los presentes alcanzó para que los acordes empiecen a ser parte de la fiesta, que dio inicio a todo trapo con el incesante “Turviolencia”, para desatar el primer gran pogo de la noche. Con un gran acople de la dupla guitarrística Marinelli – Rodríguez, la historia continuó con “Monos”, para mantener el ritmo bien alto.

Luego de traer al recuerdo un par de canciones del primer disco de la banda (“Salpica”), el grito de guerra “Dale Mustafunk, Mustafunk, Mustafunk, dale Mustafunk” no se hizo esperar. Otro estallido grande sonó gracias a la interpretación de “Ruidos del Parlante”, otro de los grandes clásicos del último CD.

Los invitados llegaron recién al séptimo tema. Sbarbati, junto a Gabriel Quintana en teclados y Diego Núñez en percusión se unieron a los “Musta” para bajar dos cambios a la jornada con “Abrazo, Diente, Sueño”, y buscar cambiar el clima aunque se a por un momento.

Un mix de los dos discos, sumados al cover de Luis Alberto Spinetta que incluyeron en su más reciente trabajo, le fueron dando sensaciones indescriptibles a los presentes, no solo a nivel auditivo sino también en lo visual, mediante juegos de luces y humo. Entre tema y tema, los artistas aprovecharon para divertirse un rato e improvisar algunas locuras en el momento, como por ejemplo la reversión de Uptown Funk de Bruno Mars, a la cual algún fan desde la web la llamó “Aptaun Fank”. Las risas desde el público durante éstos momentos de dispersión evidenciaron el gran vínculo entre la banda y sus seguidores.
Para la interpretación de “Opera”, se sumó un trío de vientos y el multifacético Pablo Rodríguez se sumó para acompañar con la flauta . Ya se olía el final en el ambiente, y los Mustafunk amagaban a cada rato con irse con la frase “Bueno, nos vamos yendo…”. Pero la supuesta “ida”, terminó contando con casi diez temas. En primera instancia llegó “Mambo Negro”, con su incesante ritmo y una pequeña improvisación de “Pretty Woman” que ilusionó a muchos, pero que duró lo que un suspiro. Le siguieron “Laboro Chamanik” y “Sapo Rey”, desatando los mejores pogos de la noche, con saltos, gritos y alguna que otra lata de cerveza volando por los aires.

Unos acordes profundos provenientes del bajo de Agustín Pettinato le dieron paso a un tema para los mas antiguos seguidores de la banda: “Torbellino”, perteneciente a el primer EP de la misma, y con muchos aires del rock nacional clásico, fundidos con un funk de tempo moderado y un ritmo repetitivo pero incesante. “Fever” fue otro de los temas recibidos con mucho agite por parte del público. Encarando el set final, y agradeciendo a las bandas invitadas y a todo el público que se hizo presente, llegó el momento de la despedida. “No me mires” y “Juan”, de “Salpica”, fueron el epílogo de un cierre a todo trapo con “Delirios”, otro tema del EP.

Envueltos en una lluvia de aplausos, los Mustafunk se despidieron de su público, felices y contentos de haber vuelto a sus “pagos” y de haber llevado a cabo una celebración sin precedentes (que duró casi dos horas reloj), después de bastante tiempo sin tocar en el Oeste. Sin duda que con shows como éstos, está más que claro que las preguntas que establecíamos al principio de la crónica, los “Musta” ya están en condiciones de responderlas, o mejor dicho, de transformarse ellos mismos en ejemplos de una posible respuesta.

Al menos ya algo es seguro. El rótulo de “revelación” ya lo dejaron atrás y hace rato ya que Mustafunk es la “revolución” de la música actual…

 

Crónica: Ale Jerez

Fotos: Caro Pedace

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