Circus Dei @ Uniclub | 20.04.17

El pasado jueves 20 de Abril, Circus Dei presentó su reciente live session “Totem” en Uniclub (Almagro). La puesta en escena estuvo dedicada a la recreación de la misma, siendo el show acompañado por el trío de cuerdas que participó en la reversión de las canciones que la integraron y contando con la misma operación técnica.

Desde las 19hs que el local estaba listo para recibir al público. En su interior, entre penumbras y música ambiental, los espectadores se acomodaron en la medida que ingresaban. Algunos pasaron por la barra a comprar una cerveza, otros fumaron y charlaron, cada uno con su propio método para matar el tiempo y acortar la espera hasta que la primera banda saliera a escena.

Noúmeno fue la banda designada para realizar la apertura de la noche. El trío de rock desempeñó con éxito su rol de teloneros, calentaron las tarimas y gestaron un clima propicio para que, finalmente, Circus Dei saliera a tocar.

Casi treinta minutos pasadas las 21hs, la banda principal dio los primeros indicios de que el momento de reencontrarse con sus seguidores se acercaba. El telón se abrió, dejando ver un escenario a oscuras, con la salvedad de un televisor encendido que yacía en el suelo, carente de antena, haciendo corto, y cubierto por hojas de árboles.

Las luces se encienden y el riff inicial de “Vas A Estar Bien” da comienzo. En el escenario, la distribución de los lugares resultaba inusual, esto era debido a un escalón divisorio y nivelador que hay entre la primera y la segunda mitad del mismo. En la primera mitad, hacían frente Dante Suárez en guitarra y Emilio Citro en voz y teclados. En la segunda mitad, se alzaban las bases, a la derecha Ezequiel (alias “Puchi”) Carrera en batería y a la izquierda Leandro Juárez en bajo.

La primera parte del show transcurre con clásicos de la banda, canciones como “Escaleras”, “Te Vuelvo A Encontrar” o “Melina”. Las luces se encargaron de darle ambiente correcto a cada una de ellas. El público por su parte, bailaba y se alborotaba cuando reconocía cada uno de ellos. Así transcurrieron los primeros casi treinta minutos de la jornada.

¡Buenas noches! Muchas gracias a todos. Estamos presentando Tótem, nuestra última live session.” En el intercambio con el público, surge el pedido de un cover de Luis Miguel, al que la banda responde improvisando uno en el momento y dejando contenta a la audiencia. Un momento pleno, cargado de feedback.

El segundo segmento de la noche fue dedicado a “Tótem”, la live session a presentar. Un verde intenso se impregnó en el escenario, y largaron con “El Rol Temido”. Fueron notorios los arreglos que realizaron a las canciones, diferenciándose de sus versiones originales. Antes de continuar, se dispusieron tres atriles en el escenario y se invitó al trío de cuerdas a hacerse presente en el mismo. Éste estaba compuesto por un violonchelo, un violín y una viola; una vez listos, dieron la señal para seguir. Entonces se precipitaron al hilo “Máscaras” y “Cuando Despierte”. La explosión de las luces y el dramatismo que proporciona el trío de cuerdas a las canciones lleva a un increíble viaje sonoro al espectador.

Cuando las cuerdas se retiraron, se llevaron consigo un mar de aplausos. “Vamos con el último tema de la live session, es de allá, por el año 2001.” Cuando era “Imposible Dormir”.

“Tu Propia Voz” se hace eco entre rayos lumínicos amarillos. El final de la noche era inminente. En medio de la canción, un diálogo en off se hace presente, siendo luego pisado por el bajo y la audiencia, la que aplaudía siguiéndole el ritmo.

Antes de cerrar el espectáculo dieron un agradecimiento final al equipo por acompañarlos, al público por bancarlos y a Noúmeno por abrir la fecha.

A partir de un instrumental mano a mano entre la guitarra y los teclados, se abre paso “Transformación”, el que tal cual indica su nombre, implica un cambio sonoro constante, una pieza musical muy interesante.

El desenlace de su performance recae en un medley de covers caracterizados por ser todos muy diferentes entre sí. Primero “Fugue State” de Vulfpeck, el cual fue procedido por “Maniac” de la película Dee Flashdance, y finalmente vio su término con “Demoliendo Hoteles” del gran Charly García. El público cantó entusiasmado a la par de Emilio.
Con “El Sueño De Kevin” se da el cierre inefable de la noche, rockeando álgidamente. “Es el sueño de Kevin, tomar Coca con Fernet, que sus padres se mueran y jamás volverlos a ver.” Y así, desde esta postura de rebeldía, Circus Dei se despide hasta la próxima con una reverencia y una gran performance realizada en su haber.

 

Crónica: Maite Córdova
Fotos: Javier Abbas

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