Científicos Del Palo @ El Galpón | 27.05.16

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La noche del viernes se presentaba gélida en el noroeste del Gran Buenos Aires, las nubes traían amenazas de lluvia y eso hacía presagiar una jornada poco concurrida y apática en El Galpón. Los primeros minutos de la velada no hacían más que sustentar las sospechas desprendidas a priori, el público era escaso y poco participativo, sin embargo escucharon con mucho respeto a las bandas que sirvieron de antesala a Científicos del Palo.

Abriendo la noche estuvo Simurdiera, cuarteto de rock alternativo con una formación poco convencional de guitarra y voces, batería, bajo y percusión.

La segunda banda invitada fue  Unanimados, ya con una formación más clásica, de cuarteto, con dos guitarras, batería y bajo, con un show de 30 minutos, corto y directo.

Los siguientes en subirse al escenario fueron los muchachos de Pecado Original, oriundos de zona norte y compuesto por Santiago Ferraro en voz y ocasional guitarra y bajo, Matías Demelli en bajo, coros y voces, con las guitarras a cargo de Patricio Salas y Maximiliano Minestrelli, y Andrés Maggio en batería. Estos le dieron otro marco al ambiente, tanto arriba del escenario, donde se notaba el mayor rodaje y prolijidad con respecto a las dos anteriores, sino en la respuesta proveniente de sus seguidores, quienes acompañaron enérgicamente y con pasión cada tema interpretado.

Sin más preámbulos, era el turno del trío marplatense, y faltando quince minutos para las dos de la madrugada, se abría el telón y el puntapié inicial lo daban con la fuerza de “Ceilán”, paradójicamente el último tema en ver la luz dentro de la discografía de la banda (fue incluido como bonus track en la reedición de su tercer disco: Gorilophrenia). Su segundo tema, “El Restaurador”, trajo consigo simplemente un tropezón, mas no una caída, al romperse una cuerda en la guitarra del también cantante de la banda, “Pepo” San Martín. Pasado el inconveniente, con el humor característico del vocalista, llegó el turno de “El Cura, El Militar Y El Dueño De Las Vacas” y “¡Llame Jah!”, dos canciones también de su tercer material. Repasando su discografía, no podían faltar canciones de La Histeria Argentina (trabajo conceptual editado en 2013) y ellas fueron “La Revolución De Mayo” y “El abogado”. La apacible “The War Is Over” bajaba un poco la excitación y el entusiasmo de los presentes, sólo como antesala del potente “Voy Al Mazo”, que sin embargo fue sucedida por el tándem “Yo Soy” y “Los Gomías” (donde el cantante deja las voces en manos del público) en una oscilación de emociones propia de la banda. De su última placa, El Maravilloso Mundo Animal, ejecutaron a continuación “Tratar De Tratar” y “Mantenerse en el camino”, dándole paso al momento más político de la noche con temas de clara inclinación peronista, como “La Jefa Espiritual” y “¡Cristo o Perón!”, o de tinte histórico con “Civilización O Barbarie” y “Una ‘Roca’ En El Desierto”. A continuación volvía la calma con el sensiblero “Dormijito”, donde una vez más eran los espectadores quienes tomaban las riendas de las voces asumiendo un rol más activo en el espectáculo, lo que pudo notarse con la canción “Taxi Driver”. Ya con El Galpón a una temperatura ambiente totalmente antagónica a la del exterior, la banda de “Pepo”, el baterista Sebastían Quintanilla y el bajista “Popete” Andere (quien, según los cánticos de los fans, se la come) comenzaba a despedirse, no sin antes mostrarnos una de sus clásicas perlitas, ejecutando la cumbia “Pibe Cantina” que sirvió como un pie perfecto para “Somos El Enemigo” el punto más explosivo del show, esta vez con el vocalista de Simurdiera como invitado. Aprovechando la ocasión del cumpleaños de su sonidista, Simón “Vitu” Vitulich, se salieron de su repertorio para dedicarle a éste el medley ramonero “I Wanna Be Sedated” y “The KKK Took My Baby Away”, lo que generó los aplausos instantáneos de todos los asistentes. Para finalizar, y en clara posición con respecto al presente del país, ejecutaron “El Retorno Del Estado”, pieza que describe según la visión del trío, las bondades de los años precedentes al actual gobierno, y “Until The Victory, Chango” una crítica directa a la clase media.

Al sonar los últimos acordes y tras la despedida de Científicos del Palo del escenario de Hurlingham, nos fuimos satisfechos con lo acontecido, en lo que fue un increscendo de energía, temperatura y disfrute, con ganas de volver a verlos sabiendo que cada show de ellos es diferente al anterior gracias a su extenso catálogo musical y, sin embargo, igual en cuanto a la alegría y sentimiento que contagian desde su lugar. La próxima cita es el 20 de Junio, en Groove (Palermo) y allí estaremos presentes.

Crónica: Diego Ramírez.

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