“Bajistas” @ Boris Club | 22.02.17

El Miércoles 22 de Febrero, se dio lugar a una nueva edición de “Bajistas” en el reconocido bar de jazz Boris, ubicado en el corazón de Palermo Hollywood. La idea principal de este proyecto llevado a cabo por Juan Pablo Rufino, Andres Pellican y Matías Mendez es que el bajo se convierta en el centro de atención, sin desvirtuar al resto de la banda. Lo particular de la noche lluviosa de aquel 22 fue que se le rendiría homenaje a una de las influencias más importantes del bajo eléctrico, el talentosísimo Jaco Pastorius.

Al adentrarnos a Boris podíamos notar que el escenario estaba ya listo para que los músicos llevaran a cabo su presentación; en él se hallaban dos teclados, una guitarra criolla, cuatro bajos y una batería ubicada al costado derecho. La dinámica de la noche era la de ir rotando bajistas, por lo cual el show se dividió en dos tandas que poseía un “descanso” entre ambas. En cada tanda cada bajista interpretaba dos o tres canciones, ya sea de autoría propia o no, y le cedía el escenario al siguiente. De esta manera, cada uno tuvo la oportunidad de representar sus propias canciones y homenajear al Jaco Pastorius según sus gustos y formas. Por otra parte, los músicos que acompañaron a los bajistas se mantuvieron, dependiendo cada canción; el único instrumentista fijo fue el baterista.

El primer bajista en subir al escenario fue Matías Mendez, acompañado por Axel Introini y Esteban Sehinkman en teclados; y Pablo Gonzalez en batería. Para dar inicio a la noche, Mendez interpretó un tema propio y le rindió homenaje al Jaco Pastorius acompañado por la cantante Silvia Aramayo, que captó la atención de los presentes con la dulzura y el color de su voz. Durante  ese período, el bajista fue escotaldo por su Fender Jazz Bass de cinco cuerdas.

Al bajarse Matías Mendez del escenario, había llegado el turno de Juan Pablo Rufino. Entre el llanto de su hija Emilia porque él se encontraba sobre el escenario, Rufino le dedica unas palabras a Matías Mendez y acto seguido, interpreta “Dreamland”, tema que pertenece a Michel Colombier, pero que dejó su marca en el homenajeado de la noche, Jaco Pastorius. En esta oportunidad Juan Pablo fue acompañado por los músicos mencionados anteriormente, pero también estuvo presente Mariano Delgado que nos deleitó con su talento sobre la guitarra criolla y con su dulce voz en “Cuando estas”. “Los dejo con Andres Pellican que es practicamente mi mejor amigo”, decía Rufino para finalizar y entre aplausos, Pellican subía al escenario para finalizar la primera tanda de la noche.

Pellican por su parte interpretó, junto a su Ibanez de cinco cuerdas, “River people”; al ir progresando la misma, se iba demostrando la destreza y la prolijidad no solo de Andres Pellican al ejecutar su instrumento, sino también del resto de la banda. Entre la ovación del público, Pellican tomó el micrófono y explicó el significado de la canción que estaba por llegar: “ahora voy a interpretar un tema propio que se llama ‘esperando’, la compuse cuando estaba esperando a un alumno que llegaba tarde a clase”. De esa forma, Pellican le dio cierre a la primera parte del show para que los músicos pudieran descansar y prepararse para lo que venía, mientras el público disfrutaba de la gastronomía del club de jazz Boris.

Pasados unos cuantos minutos, Matías Mendez regresa nuevamente al escenario con Silvia Aramayo y la banda completa para representar “Será distinto”, al cual Silvia no solo le dio su voz, sino que también compuso la letra; el mismo forma parte del nuevo disco de Mendez titulado “Dimensional”. Luego, prosiguió “Palladium” de Weather Report, en el cual el tecladista Esteban Sehinkman se llevó toda la ovación de los concurrentes por su increíble solo. Para despedirse, Mendez  llevó a cabo un tema de autoría propia llamado “El Guille”, dedicado al bajista argentino Guillermo Vadalá. “Los dejo con Juan Pablo Rufino que nos va a brindar su hermosa música y la del Jaco también”, expresó Matías Mendez para concluir su participación en la edición de “Bajistas”.

Posteriormente, Rufino se apodera nuevamente del escenario de Boris interpretando temas como “Continium”, de Jaco Pastorius; “Pido perdón”, de autoría propia; y finaliza su tanda con “4am” de Herbie Hancock, que también fue una gran influencia de Jaco Pastorius. Mientras Juan Pablo llevaba a cabo su presentanción, su hija Emilia se encontraba en el margen izquierdo del escenario bailando al compás de cada tema que interpretaba su padre bajo la mirada atenta de su madre Brenda Martin, también una bajista reconocida del rock nacional. Terminada su presentación, Rufino presenta nuevamente a su compañero Andres Pellican y se despedide entre los aplausos del público.

Ya sobre el escenario, Andres Pellican manifestó: “vamos a terminar la noche porque es Miércoles y eso está mal”, dando lugar a algunas bromas para descontracturar el ambiente y que las risas también se hagan presentes en Boris. Pellican interpretó “Número más alto que 2” de Alvaro Torres y cuando la misma finaliza menciona: “el maestro Torres me enseñó que a la música instrumental le podes poner cualquier nombre”. Para continuar, Andres mencionó que iba a invitar al escenario a la persona que le presentó al Jaco Pastorius: su padre, Ricardo Pellican. Para rendirle homenaje al Jaco, interpretaron “Blues for Jaco”, compuesta por Ricardo, que fue realizada de forma improvisada, pero que sin dudas demostró la habilidad de los tres instrumentistas la cual fue reflejada en la ovación de la gente. Finalmente, “Barbary Coast” de Jaco Pastorius se hizo presente y previo a bajar del escenario, Pellican presenta a toda la banda y destaca la participación de Axel Introini, que con tan solo 22 años demostró una increíble destreza sobre el teclado.

La noche se caracterizó por el talento los bajistas y también del resto de los instrumentistas que acompañaron muy bien a Rufino, Mendez y Pellican durante el show. Uno de los grandes puntos a favor del lugar fue la cercanía que tenían los músicos con el público, lo que logró un ambiente muy cálido donde el deleite musical llegó a su máximo auge. De mí parte, solo resta esperar que en el futuro próximo se vuelva a realizar una nueva edición de esta índole para poder seguir disfrutando de músicos argentinos colmados de talento.

Crónica: Belén Rossi
Fotos: Juan Paradeda

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