“Bad Witch” de Nine Inch Nails – Reseña

Halo 32 : El final del tridente

HALO 32 está con nosotros! Un número intenso, y cargado de historia, para quienes seguimos de cerca este sistema de ordenamiento discográfico que plantea la banda de rock industrial estadounidense Nine Inch Nails.

Pero momento!, si Bad Witch es el Halo 32; que tiene Reznor y su inquieto cerebro para ofrecerme a esta altura del partido? Que es realmente esta nueva placa y de que se trata?

Vamos a lanzar primero un par de números sobre la mesa:

Este es el noveno álbum de estudio de NIN; más precisamente, el tercer EP de una trilogía que comenzó con Not the actual Events en 2016, continúo con Add Violence en 2017 y luego de un retraso , finalmente el pasado 22 de Junio llegó en conjunto con el anuncio del Cold and Black and Infinite North America 2018 Tour, una gira que encararán junto a la banda escocesa de rock alternativo The Jesus and Mary Chain.
La culminación de esta épica trilogía termina de asentar ciertos conceptos en la banda; como por ejemplo, el segundo EP – “Not the Actual Events”- no solo contó con las participaciones de Dave Grohl en batería y Dave Navarro; sino que fue la primera aparición de Atticus Ross como miembro oficial de la banda. Ross venía ya con un pasado cargado de experiencia y conexión con el propio Reznor, ya que ambos habían sido nominados juntos por sus trabajos en varios soundtracks del mundo cinematográfico.

Bad Witch consta de 6 temas, 30 minutos de duración total, y un viaje que asegura gritos ahogados, vientos estridentes, melodías eufóricas, momentos de tensión y calma a la vez. Es un disco introspectivo, que trata sobre la vida, sobre replantearse todo y repreguntarse lo asumido. Habla de la condición humana, de poner a la música en un papel central, de que todo tiempo es prestado. El track-by-track es realmente una experiencia tan personal como anímica..

 

El álbum comienza muy enérgico con Shit Mirror, un punk industrial con gritos de Trent que provienen de profundidades desconocidas, una batería y palmas que acompañan un clima que aprieta y afloja a medida que avanza. Cuenta con coros de la esposa del vocalista y del mismísimo Ian Astbury– Cantante de The Cult-; rozando los 2 minutos y medio, el oyente es atrapado por un oleaje de fuzz y phaser envolvente que cae sobre uno y queda colgando hasta desvanecerse.
El segundo track entra como un comercial noventero de MTV, titulado Ahead of ourselves, inicia con una batería más acelerada, voces distorsionadas y un estridente coro que rompe con la línea Prodigy-esca que trae instrumentalmente.

Llegamos a la mitad del EP y nos encontramos con Play the Goddamed Part, una canción completamente instrumental que juega de a ratos con instrumentos de viento, la oscuridad y un simpático feel cercano a aquel Primal Scream de los años noventa. Un enganche sutil de vientos y batería apresurada, unen el momento final con God break down the Door, una experimentación electrónica con vientos jazzeros y un Reznor casi recitando y que a medida que el tema va avanzando empieza a subir culminando con unas melodías fantasmagóricas que dan lugar al anteúltimo track I’m Not from this world; que desde el mero título ya refleja ese sentimiento de alienación que la banda tan bien sabe plasmar. Se puede apreciar el manejo de tensión, momentos y texturas característicos Trent.
El álbum cierra con los 2 temas más largos, y en último lugar nos encontramos con Over and out, una composición que inicia puramente instrumental, entre rítmicas, saxos con tremolo, percusiones programadas y varias capas que se funden en un oscuro pero armónico jolgorio. Recién llegando a los 3 minutos aparece la voz ,que suena particularmente distinta a cualquier otra del resto del EP. Son palpables ciertos “besos artísticos” a lo largo del disco dirigidos e inspirados claramente en David Bowie y particularmente a su ultima obra, Blackstar.

Halo 32 es una experiencia, es un camino sinuoso de subidas y bajadas, como la vida misma. El contenido armónico, nuevos enfoques, sonidos, capas y blends de instrumentos lo hacen una obra más que interesante y al mismo tiempo, permite demostrar, una vez mas, que Trent Reznor aún puede y sigue, reinventándose.

 

Por: Maximiliano Andrés Piccolo

 

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